Una poderosa tormenta invernal azotó California el miércoles con lluvias torrenciales y fuertes vientos que provocaron inundaciones, deslaves y múltiples alertas de evacuación. El fenómeno afectó especialmente el sur del estado, complicando los viajes en plena época festiva.
Meteorólogos anticiparon que podría ser la Navidad más húmeda en años para la región. En el condado de Los Ángeles, funcionarios fueron casa por casa para ordenar evacuaciones en unas 380 residencias situadas en zonas afectadas por incendios forestales pasados, ante el riesgo de corrimientos de tierra. En San Bernardino, la policía emitió una alerta para la comunidad de Wrightwood, ubicada en las Montañas San Gabriel, por posibles flujos de lodo y escombros.
Un video difundido por los bomberos mostró torrentes de lodo descendiendo por la carretera hacia Wrightwood, mientras equipos de rescate trabajaban para evacuar viviendas. También se reportaron alertas de inundación en Malibu, el Valle de Sacramento y el Área de la Bahía de San Francisco.
En Los Ángeles, bomberos rescataron a un hombre atrapado en un túnel de drenaje. Varios caminos fueron cerrados por las inundaciones. Los expertos advirtieron que las condiciones podrían agravarse con el paso de varios ríos atmosféricos durante la semana, una de las más congestionadas por los viajes navideños.
Mike Wofford, meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología, señaló que algunas zonas del sur de California podrían recibir entre cuatro y ocho pulgadas de lluvia, mucho más de lo habitual para esta época. En la Sierra Nevada, las nevadas crearon condiciones de “cero visibilidad” y un alto riesgo de avalanchas cerca del Lago Tahoe.
En Monterey, las ráfagas de viento alcanzaron 60 millas por hora y más de 5,000 personas se quedaron sin electricidad, según Pacific Gas and Electric Co. La Patrulla de Caminos de California investigaba un accidente fatal al sur de Sacramento, aparentemente relacionado con las condiciones climáticas.
El gobernador Gavin Newsom declaró estado de emergencia en seis condados para facilitar la asistencia estatal. En el norte del estado, las inundaciones ya habían dejado al menos una persona muerta y múltiples rescates acuáticos. Las autoridades desplegaron recursos de emergencia y la Guardia Nacional de California permanece en alerta ante una situación que podría empeorar con el avance de la tormenta.




