Aunque muchos creían que el centavo de dólar ya no tenía valor, los coleccionistas demostraron lo contrario al pagar millones por las últimas monedas emitidas por el gobierno de Estados Unidos antes de que cesara su producción en noviembre.
La Casa de la Moneda federal vendió 232 conjuntos de tres centavos por un total de $16.76 millones en una subasta organizada por Stack’s Bowers Galleries. El conjunto número 232, que contenía los últimos tres centavos jamás fabricados, alcanzó los $800,000, e incluía los troqueles usados para acuñarlos.
John Kraljevich, director de numismática estadounidense en Stack’s Bowers, destacó que se trató de una subasta única: “He asistido a subastas de monedas durante 40 años, y nunca he visto algo como esto, porque nunca ha habido algo como esto”.
El presidente de la firma, Brian Kendrella, añadió que estas monedas “capturaron la imaginación del público como pocas monedas raras que hemos manejado”.
Cada conjunto incluía monedas acuñadas en las Casas de Moneda de Filadelfia y Denver en 2025, además de un centavo de oro de 24 quilates que simbolizaba el fin de una era. Todos llevaban un distintivo símbolo Omega, y los 232 grupos representaban los años en que el centavo formó parte de la vida estadounidense.
Desde su primera emisión en 1793, cuando podía comprar un dulce o una galleta, el centavo se convirtió en parte del lenguaje y la cultura popular. “La cultura estadounidense ha incorporado el centavo en nuestro léxico, en nuestra cultura pop, en todas estas cosas”, comentó Kraljevich. “Para muchos, el fin de su producción para circulación despierta nostalgia”.




