Providence, Rhode Island — Las escuelas públicas de Providence contaron el martes con una mayor presencia policial luego del tiroteo ocurrido el fin de semana en la Universidad Brown, que dejó dos estudiantes muertos y nueve heridos. El presunto atacante continúa prófugo, sin que las autoridades hayan identificado aún a un sospechoso específico.
El lunes, las autoridades divulgaron nuevos videos del agresor, quien aparece con el rostro cubierto o de espaldas. El FBI informó que mide cerca de 5 pies con 6 pulgadas y tiene una complexión robusta. Se pidieron al público pistas que puedan ayudar a localizarlo. “Pedimos la ayuda del público”, declaró el jefe de la Policía de Providence, coronel Oscar Perez, durante una conferencia de prensa.
El gobernador de Rhode Island, Dan McKee, solicitó el envío de más agentes a las escuelas de la capital para brindar tranquilidad a padres y estudiantes. Mientras tanto, oficiales revisaban viviendas y basura en los alrededores del campus en busca de evidencia adicional.
Las víctimas del ataque fueron identificadas como Ella Cook, de 19 años, vicepresidenta de los Republicanos Universitarios de Brown, quien era originaria de Birmingham, Alabama, y recordada por su comunidad religiosa como “una luz increíblemente brillante”. El segundo fallecido fue MukhammadAziz Umurzokov, de 18 años, estudiante de primer año de bioquímica y neurociencia de Brandermill, Virginia, cuya familia emigró desde Uzbekistán. Según su hermana, Samira Umurzokova, padeció una enfermedad neurológica en la infancia y soñaba con ser neurocirujano para ayudar a otros.
La presidenta de Brown, Christina Paxson, informó que uno de los heridos había sido dado de alta, mientras que otro permanecía en condición crítica y siete más estaban estables. El alcalde Brett Smiley dijo que no se habían reportado empeoramientos en su estado de salud.
Uno de los sobrevivientes, Spencer Yang, de 18 años y residente de Nueva York, relató al New York Times y al Brown Daily Herald que se desató el pánico cuando el atacante irrumpió en el aula donde estudiaban para los exámenes finales. Yang fue herido en la pierna y trató de asistir a sus compañeros hasta que llegaron las autoridades.
El caso mantiene en vilo a la comunidad universitaria y ha intensificado las discusiones sobre la seguridad en los campus universitarios de todo el país.




