En plena temporada navideña, las actividades en familia se llenan de sabores, luces y tradiciones. En muchas casas, el fogón permanece encendido entre hervir los pasteles y preparar el arroz con gandules, mientras afuera el lechón se asa lentamente y la pirotecnia ilumina la noche. Las mesas decoradas y los mecheros para mantener la comida caliente se convierten en parte del ambiente festivo. Sin embargo, el ajetreo propio de estas celebraciones también trae consigo riesgos, especialmente para los niños que juegan y corren entre la cocina y el patio. Las autoridades de salud y seguridad suelen insistir en la importancia de la prevención y la educación para evitar quemaduras infantiles durante estas fechas. Supervisar de cerca a los menores, mantener las superficies calientes fuera de su alcance y manejar con precaución los fuegos artificiales son medidas esenciales para disfrutar de una Navidad segura.




