La negociación con, al menos, una de las tres empresas que aún buscan firmar un contrato para generar parte de los 800 megavatios (MW) que el gobierno pretende añadir a corto plazo a la flota de generación enfrenta nuevos obstáculos. De acuerdo con una resolución del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR), los escollos se encuentran en los trámites con la Oficina Independiente de Adquisiciones (3PPO, por sus siglas en inglés) de la Autoridad para las Alianzas Público Privadas (AAPP).
Estas conversaciones forman parte de los esfuerzos del gobierno por aumentar la capacidad energética del país de manera temporal mientras se adelantan proyectos permanentes de energía renovable. Sin embargo, los procesos de contratación y las evaluaciones regulatorias han demorado el avance de las iniciativas.
El NEPR mantiene la supervisión de este proceso, con el fin de garantizar que cualquier acuerdo cumpla con los parámetros legales y técnicos establecidos.




