Hace más de un mes que Pablo Torres no recibe su salario. El regreso de Donald Trump al poder mantiene a este empleado federal en incertidumbre por la posible pérdida de su empleo, situación que ya lo llevó a requerir hospitalización psiquiátrica.
Ahora, mientras intenta retomar su rutina tras la reapertura del gobierno de Estados Unidos, enfrenta una nueva preocupación: la posible interrupción de los servicios psicológicos que recibe a través de Waves Ahead, una organización que brinda apoyo a comunidades vulnerables en la isla.
Waves Ahead informó que podría perder cerca de $500,000 en fondos federales, lo que impactaría directamente los servicios de salud mental y acompañamiento que ofrece a personas mayores y a la comunidad LGBTQ+. “Me da miedo que pueda quedarme sin el servicio”, expresó Torres, quien señala que la ayuda recibida ha sido fundamental para su estabilidad emocional.
La organización evalúa alternativas para mitigar el impacto de la reducción de fondos, mientras los participantes esperan que se logre una solución que garantice la continuidad de los servicios.




