En la parada de la calle Juan Calaf, junto a la tienda Marshalls del centro comercial Plaza Las Américas, en Hato Rey, el sol se hacía sentir al mediodía del jueves. Varios pasajeros buscaban refugio bajo la escasa sombra mientras esperaban la próxima guagua. A pesar del reciente lanzamiento de AMA Móvil —la nueva aplicación de la Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA)— ninguno de los presentes la usaba.
La aplicación, que fue presentada tres días antes con la promesa de mejorar la experiencia de viaje y ofrecer información en tiempo real sobre rutas y horarios, aún no parece haberse integrado al hábito de los usuarios. Algunos pasajeros dijeron haber escuchado sobre la app, pero todavía no la habían descargado o no sabían cómo utilizarla.
AMA Móvil pretende modernizar el sistema de transporte colectivo en el área metropolitana, permitiendo rastrear la ubicación de las unidades, conocer los tiempos estimados de llegada y planificar rutas de manera más eficiente. Sin embargo, el desconocimiento generalizado entre los pasajeros refleja el reto que enfrenta la agencia para promover su uso y asegurar que la herramienta cumpla su propósito de agilizar la experiencia de viaje.
La adopción de tecnología en sistemas públicos de transporte es un paso necesario para elevar la calidad del servicio, pero su efectividad dependerá de que los usuarios se familiaricen con ella y de que la información brindada sea precisa y confiable.




