La esposa de José “Piculín” Ortiz, Sylvia Ríos, anunció a través de Facebook que los restos del legendario exbaloncelista puertorriqueño fueron cremados. Acompañó la noticia con una imagen y unas palabras dedicadas a quien llamó su “persona favorita”.
Ortiz falleció el 5 de mayo, a los 62 años, tras complicaciones de salud relacionadas con un cáncer colorrectal que había hecho público años antes. Tres días después de su partida, familiares, amigos y reconocidas figuras del deporte, la política y el entretenimiento se reunieron en el Coliseo Roberto Clemente para rendirle homenaje.
“Hoy cumplimos con mi persona favorita, José ‘Piculín’ Ortiz, y como él lo quiso siempre: sin ruido, suave y en armonía con la naturaleza”, escribió Ríos, quien se casó con el exjugador en 2021. Agregó que la ceremonia les brindó la paz necesaria para continuar sus vidas: “Despedimos a mi Picu, como le prometí, en familia”, expresó, mencionando también a Neira Ortiz, hija del fenecido astro.
“Fue bello y hermoso para nuestras familias”, añadió Ríos, cerrando con un mensaje de agradecimiento por “el día tan bonito que vivimos hoy”.
Oriundo de Aibonito y criado en Cayey, Ortiz inició su carrera en el Baloncesto Superior Nacional con los Atléticos de San Germán, donde jugó 16 temporadas y ganó campeonatos en 1985, 1991 y 1994. Luego sumó cinco títulos más con los Cangrejeros de Santurce antes de retirarse con los Capitanes de Arecibo en 2006.
Con el Equipo Nacional, participó en cuatro Juegos Olímpicos y cinco Mundiales. En 2019 fue exaltado al Salón de la Fama de FIBA. Su trayectoria internacional incluyó pasos por el Jazz de Utah en la NBA y varios equipos europeos, entre ellos el CAI Zaragoza, Real Madrid, Barcelona, Andorra y Unicaja Málaga, además de clubes griegos como GS Larisa, Iraklio BC, Aris Salónica y PAOK BC.
La vida y carrera de José “Piculín” Ortiz dejaron una huella imborrable en el baloncesto puertorriqueño y en quienes compartieron con él dentro y fuera de la cancha.




