El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, aseguró este lunes que el cuerpo legislativo agotará todos los recursos judiciales disponibles para obtener la información solicitada al Ejecutivo en torno a las investigaciones que involucran al secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, y al exsecretario de Justicia y contratista gubernamental, Antonio Sagardía.
“Ellos saben que nosotros vamos a insistir. Yo no tengo prisa. Ellos podrán correr, pero no van a escapar”, expresó Rivera Schatz ante preguntas de la prensa sobre si llevará los casos hasta las últimas consecuencias. Añadió que no le preocupan las críticas en los medios: “No hay nada mejor que una conciencia limpia y la autoridad moral para reclamar lo correcto”.
El plazo para que Domenech entregue la documentación requerida vence este lunes. El funcionario fue interrogado el 24 de marzo en una sesión de la Comisión Total que se extendió por siete horas, centrada en los vínculos de la firma Politank —propiedad de Domenech hasta diciembre de 2024— con procesos de contratación gubernamental.
Mientras tanto, este martes vence el término de 48 horas otorgado por la jueza Iris Cancio González, del Tribunal de San Juan, al secretario del Departamento de Hacienda, Ángel L. Pantoja, para remitir al Senado los datos relacionados con la información contributiva de Sagardía. De no cumplir, Pantoja podría enfrentar un desacato civil.
Rivera Schatz indicó que no le preocupa una posible apelación del Departamento de Justicia a la decisión judicial que ordenó dicha entrega. “No tengo problemas en volver a prevalecer… Los fundamentos que están planteando en derecho no tienen base”, sostuvo.
El gobierno ha objetado la solicitud argumentando que divulgar los documentos podría violar derechos de terceros y exponer información confidencial y constitucionalmente protegida. Sin embargo, la jueza Cancio González validó la facultad del Senado para investigar y fiscalizar el uso de fondos públicos, limitando el pedido de información a conocer si Sagardía presentó formularios W-2 o 480, y a nombre de quién fueron emitidos.
“Ya ha habido enmiendas a planillas e informativas, así que algo andaba mal. Eso confirma que la información que recibimos sobre irregularidades era cierta”, concluyó Rivera Schatz tras una vista pública de la Comisión de Innovación, Reforma y Nombramientos.




