LAS VEGAS — El presidente Donald Trump confía en que los recortes de impuestos que convirtió en ley el año pasado conecten con los votantes de Las Vegas, donde presentó su mensaje económico centrado en el alivio fiscal y la reducción de regulaciones. Su visita ocurre en medio de presiones políticas para poner fin a la guerra con Irán, conflicto que ha contribuido al alza de los precios de la gasolina.
Trump sostuvo antes de partir de la Casa Blanca que el costo del combustible “no era muy alto” pese al conflicto. En Las Vegas se reunió con policías, un barbero y un empleado de casino para destacar los beneficios fiscales a trabajadores que reciben horas extras y propinas.
Según el Departamento del Tesoro federal, la devolución media de impuestos este año supera los 3,400 dólares, unos 340 más que el año anterior. Sin embargo, el precio promedio del galón de gasolina ronda los 5 dólares, un 28% más que en 2025, de acuerdo con la AAA.
Algunos residentes, como Nicholas Delaney, auxiliar de vuelo en Henderson, opinan que el aumento de la gasolina y los alimentos neutraliza cualquier ahorro fiscal. “Tengo que gastar más de $100 por un tanque. Es una locura”, afirmó. En contraste, la camarera Paula Goodman dijo que valora el ahorro tributario en sus propinas, aunque reconoce que el costo de vida es su mayor carga.
Desde la Casa Blanca, el portavoz Kush Desai defendió que “decenas de millones de estadounidenses se están beneficiando” de las medidas firmadas por el presidente, mientras calificó el repunte energético como una interrupción temporal. Un análisis del Instituto Bank of America concluyó que el aumento en las devoluciones de impuestos podría compensar los gastos adicionales en gasolina durante unos cinco meses.
Economistas como Kathy Bostjancic, de Nationwide, advirtieron que la subida del combustible anula el efecto positivo de los reembolsos. A esto se suma que el mensaje económico de Trump ha quedado eclipsado por controversias personales recientes, incluyendo sus comentarios sobre el Papa y publicaciones polémicas en redes sociales.
El estratega republicano Ron Bonjean señaló que el presidente debe insistir en un plan creíble para reducir los costos energéticos antes de las elecciones de noviembre. “No bastará con hablar de no gravar las propinas”, dijo.
Mientras tanto, Trump confía en que los precios de la gasolina bajen significativamente antes de los comicios. “Cuando eso se resuelva, van a caer muchísimo”, afirmó, refiriéndose a la guerra con Irán. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, fue más prudente y proyectó una baja hacia el verano, estimando que entre junio y septiembre podría volver a verse el galón a tres dólares.
Por su parte, Joe Spica, candidato demócrata local y miembro del sindicato Culinary Workers Union, advirtió que los empleados del sector turístico ya sienten la presión económica. “Las políticas de esta administración están perjudicando a Las Vegas”, aseguró durante una conferencia junto al Partido Demócrata de Nevada.




