Martín “Machete” Maldonado se prepara para disputar este martes su último partido como jugador profesional en Puerto Rico, acompañado por familiares, amigos y una multitud que llenará el Estadio Hiram Bithorn. El receptor de Naguabo reservó 70 boletos para compartir este momento con sus seres queridos.
La selección nacional, con récord de 3-0, cerrará la fase de grupos del Clásico Mundial de Béisbol ante Canadá, buscando asegurar el liderato del Grupo A. Aunque Maldonado no será titular, el dirigente Yadier Molina confirmó que el jugador tendrá su oportunidad de entrar al terreno y despedirse de la afición.
“Va a catchear Christian (Vázquez), pero Machete va a tener su oportunidad para despedirse”, expresó Molina al detallar que buscará el momento adecuado durante el encuentro.
Maldonado adelantó previamente que se retirará del béisbol profesional al concluir este torneo, aunque su retiro se extenderá al menos hasta la segunda ronda, a celebrarse en Houston. La noche de este martes marcará su último juego en la isla, donde es ampliamente recordado por sus 11 temporadas con los Indios de Mayagüez, cuatro Series del Caribe y tres Clásicos Mundiales.
De carácter sencillo y con un estilo que refleja el orgullo puertorriqueño, Maldonado destacó que pocos creían que llegaría a completar 16 campañas en las Grandes Ligas. “No puede que sea mi último juego; será mi último juego en Puerto Rico”, aclaró con emoción.
El exreceptor ganó un Guante de Oro con los Angels y un anillo de Serie Mundial con los Astros. Actualmente es instructor con los Braves de Atlanta y se alista para debutar como dirigente de los Indios en la liga invernal 2026-27.
“Voy a estar aquí frente a mi familia, mis hijos, mi mamá, amistades… tengo como 70 boletos. No hay mejor satisfacción y bendición que terminar mi carrera de esta manera”, expresó emocionado.
En este Clásico, Maldonado ha sido una pieza clave como noveno bate de Puerto Rico, destacándose como el principal productor de carreras, incluidos tres impulsadas en el triunfo ante Cuba.
“Muchas personas que aportaron para llegar hasta donde llegué nunca me habían visto jugar, y van a estar aquí para mi último juego”, compartió con orgullo, convencido de que su legado inspirará a una nueva generación de peloteros boricuas.




