Un hombre denunció ante la Policía en San Juan que fue víctima de una estafa telefónica que le costó $125,000. Según informó, recibió una llamada de alguien que se identificó como funcionario de un gobierno extranjero y que parecía tener información relacionada con trámites que él había realizado previamente.
Durante la conversación, el supuesto funcionario le indicó que era sospechoso de una investigación por lavado de dinero debido a una cuenta bancaria a su nombre que, alegadamente, se usaba para transacciones ilegales. Bajo amenazas de arresto, los individuos le exigieron pagar una fianza para evitar cargos criminales.
Atormentado por el miedo, la víctima transfirió $25,000 a una persona en un país de Asia. Poco después, su banco detectó la transacción como sospechosa y cerró su cuenta. En un intento de continuar con el pago, pidió ayuda económica a allegados, quienes le transfirieron $100,000. El dinero fue enviado mediante varias transferencias en criptomonedas entre enero y febrero pasados, sumando las pérdidas a $125,000.
El caso fue remitido a la División de Robo del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan, que lleva la pesquisa sobre esta modalidad de fraude internacional.




