Túnez — Las autoridades tunecinas detuvieron el viernes a varios activistas propalestinos en medio de tensiones por una campaña internacional que prepara una nueva flotilla humanitaria destinada a romper el bloqueo israelí y llevar ayuda a Gaza, informaron los organizadores.
Medios locales reportaron que la unidad de delitos financieros de la Guardia Nacional de Túnez abrió una investigación por presunto blanqueo de capitales, fraude y uso indebido de fondos obtenidos mediante donaciones para la flotilla. La pesquisa apunta a directivos y miembros del comité organizador, algunos de los cuales ya fueron arrestados, mientras se verifica el origen y manejo de los fondos. Las autoridades no han emitido declaraciones oficiales al respecto.
Los activistas identificaron entre los detenidos a Wael Naouar, Jawaher Channa y Nabil Channoufi, integrantes del comité directivo de la Flotilla Global Sumud y de su capítulo tunecino. Los organizadores denunciaron que el gobierno está atacando a defensores de la causa palestina y reclamaron su liberación inmediata.
Las detenciones ocurren tras días de cancelaciones e interrupciones de actividades vinculadas a los preparativos de la flotilla, entre ellas un evento prohibido en Túnez que contaría con la participación de figuras internacionales como el brasileño Thiago Ávila, la sueca Greta Thunberg y el palestino Seif Abu Koshk, organizador de la Marcha Mundial a Gaza.
El equipo de Ávila informó en redes sociales que el activista también fue detenido en el aeropuerto de Bruselas cuando se dirigía a Ámsterdam para asistir a una reunión del Grupo de La Haya, una coalición de Estados que promueve acciones legales y diplomáticas en defensa del derecho internacional.
De acuerdo con los organizadores, la próxima flotilla reunirá a más de mil activistas, entre médicos, ingenieros e investigadores de crímenes de guerra, y contará con el respaldo de un convoy terrestre que podría atraer a miles más. Los barcos zarparían desde España, Túnez e Italia.
Naciones Unidas ha señalado que, pese al frágil alto el fuego de octubre, Gaza enfrenta una severa crisis humanitaria. Israel ha suspendido la operación de más de dos docenas de organizaciones humanitarias por incumplimiento de nuevas normas de registro, mientras millones de palestinos permanecen en condiciones precarias en el enclave.
Los informes recuerdan que Israel interceptó y detuvo a activistas de una flotilla similar el año pasado, episodio que generó amplias repercusiones internacionales.




