El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, reiteró su rechazo a la guerra en Irán y criticó con dureza las acciones militares de Estados Unidos e Israel en Oriente Medio. En un discurso televisado, Sánchez advirtió que el conflicto supone “jugar a la ruleta rusa” con millones de vidas y subrayó que España no cederá ante el miedo a represalias comerciales.
“Nosotros no vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y contrario a nuestros valores e intereses”, afirmó el mandatario. Las declaraciones llegaron después de que el presidente Donald Trump amenazara con cortar el comercio entre Estados Unidos y España, luego de que Madrid se negara a permitir el uso de sus bases militares conjuntas para ataques contra Irán.
Sánchez calificó las acciones contra Irán como una intervención “injustificable” y “peligrosa”, y dijo que su gobierno mantendrá su posición firme: “No a la guerra”. También expresó preocupación por el riesgo de que los ataques deriven en un nuevo atolladero militar, como los de Irak y Afganistán.
Frente a la amenaza de Trump, la Comisión Europea declaró su solidaridad con España. “Estamos listos para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE”, afirmó el portavoz Olof Gill. La Unión Europea busca preservar la estabilidad de su relación comercial con Washington tras los acuerdos alcanzados el año anterior.
Trump, por su parte, sostuvo que podría “usar la base si queremos”, en referencia a las instalaciones de Rota y Morón, que ambos países comparten bajo mando español. Además, el líder estadounidense volvió a sugerir posibles embargos a gran escala contra otras naciones.
El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, aseguró que no ha habido contacto directo con Washington tras las declaraciones de Trump y llamó a la calma: “Más allá de estas declaraciones, no hay ninguna actuación sobre la mesa”.
Las organizaciones empresariales españolas, entre ellas CEOE, CEPYME y ATA, expresaron su preocupación por una posible ruptura comercial, aunque confiaron en que las relaciones no se verán afectadas. Según el Banco de España, las exportaciones a Estados Unidos representan el 1% del PIB, unos 16,000 millones de euros, y convierten a ese país en el sexto mayor mercado para España.
La tensión actual se suma a los roces entre ambos gobiernos durante el último año, tras la decisión de España de reducir su compromiso de gasto en defensa dentro de la OTAN al 2.1% del PIB, medida que también provocó críticas del presidente estadounidense.




