El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes que su país podría considerar una «toma de control amistosa de Cuba». Sus expresiones se dieron en medio de las tensiones con la isla caribeña por el bloqueo energético impuesto por Washington.
“Ellos no tienen nada ahora, pero están hablando con nosotros y tal vez podamos hacer una toma amistosa de Cuba”, dijo Trump durante un intercambio con periodistas en la Casa Blanca.
Las declaraciones del mandatario se producen mientras el gobierno estadounidense mantiene una serie de sanciones contra La Habana, las cuales han afectado el suministro de combustible y otras áreas de la economía cubana.
Trump no ofreció detalles adicionales sobre lo que implicaría una «toma de control amistosa», pero sus comentarios han generado reacciones inmediatas en el ámbito internacional, al tratarse de un tema históricamente sensible en las relaciones entre ambos países.




