Portland, Maine— El presidente Donald Trump emitió el viernes una proclama para reabrir a la pesca comercial una extensa zona protegida del Océano Atlántico, frente a la costa de Nueva Inglaterra.
Según Trump, la medida restablece la pesca en el Monumento Nacional Marino de los Cañones y Montes Submarinos del Noreste, una reserva de casi 5,000 millas cuadradas situada al este de Cape Cod. El área fue creada por el expresidente Barack Obama. Trump anuló esas protecciones en 2020 y posteriormente el presidente Joe Biden las restableció.
La proclama forma parte de los esfuerzos del presidente para fortalecer la pesca en Estados Unidos, mientras reduce medidas de conservación existentes. A principios de este año, Trump firmó una orden más amplia que insta al gobierno federal a disminuir la carga regulatoria sobre los pescadores.
Trump ha criticado durante años el monumento marino, que Obama describió como una forma de proteger corales y ecosistemas submarinos vulnerables. El presidente ha calificado el área protegida como una penalización injusta para los pescadores comerciales.
En el documento oficial, Trump sostuvo que “una pesca comercial adecuadamente gestionada no pondría en peligro los objetos de interés histórico y científico que protege el monumento”.
El presidente había adelantado en mayo su intención de restaurar la pesca en la zona. En ese momento, la Casa Blanca indicó que la medida apoyaría la industria de la langosta de Maine, garantizando acceso sin restricciones a las aguas costeras de Estados Unidos.
Trump ha vinculado su respaldo a los derechos de pesca con los pescadores de Maine, aunque el monumento se localiza al sureste de Cape Cod. Grupos de pesca comercial celebraron la decisión y reiteraron que han pedido durante años la reapertura del área.
“Merecemos ser recompensados, no penalizados”, afirmó John Williams, presidente y propietario de la Atlantic Red Crab Company, con sede en New Bedford, Massachusetts. “Estamos demostrando que podemos pescar de forma sostenible y seguir capturando a perpetuidad en un nivel sostenible”.
En contraste, grupos ecologistas criticaron duramente la reapertura y algunos anunciaron que recurrirán a los tribunales. Gib Brogan, director de la campaña de pesca de la organización Oceana, señaló que el monumento fue creado para proteger la diversidad de vida marina que habita en esos ecosistemas únicos.
Los ecologistas también se opusieron el año pasado a otra medida de Trump relacionada con el Monumento Nacional Marino del Patrimonio de las Islas del Pacífico, frente a Hawái, creado por el presidente George W. Bush en 2009 y ampliado luego por Obama. En ese caso, un juez bloqueó la pesca comercial en agosto.




