Zohran Mamdani asumió la alcaldía de la ciudad de Nueva York la medianoche del jueves, en una ceremonia simbólica realizada en una estación de metro fuera de servicio bajo el Ayuntamiento. Con la mano sobre un Corán, se convirtió en el primer alcalde musulmán de la ciudad y uno de los más jóvenes en ocupar el cargo, con tan solo 34 años.
Horas después, Mamdani participó en una segunda ceremonia pública en el Ayuntamiento, encabezada por el senador estadounidense Bernie Sanders, a quien considera una figura clave en su formación política. Ante una multitud que desafió el frío en el “Cañón de los Héroes”, el demócrata socialista aseguró: “A partir de hoy, gobernaremos de manera expansiva y audaz. Puede que no siempre tengamos éxito, pero nunca se nos acusará de carecer del coraje para intentarlo”.
Mamdani reafirmó su compromiso de usar el poder del gobierno para mejorar la vida de los neoyorquinos. Durante el acto, reiteró su identidad política: “Fui elegido como un socialista democrático y gobernaré como un socialista democrático. No abandonaré mis principios por miedo a ser considerado radical”. Sanders, por su parte, defendió las propuestas del nuevo alcalde, entre ellas el aumento de impuestos a los ricos, al considerarlas necesarias y justas.
La congresista Alexandria Ocasio Cortez también participó en la ceremonia, destacando que la elección de Mamdani representaba un liderazgo histórico y ambicioso para la clase trabajadora. Entre los asistentes estuvieron su esposa Rama Duwaji, el exalcalde Eric Adams, Bill de Blasio y el actor Mandy Patinkin, quien interpretó una canción acompañando a un coro infantil.
Nacido en Kampala, Uganda, hijo de la cineasta Mira Nair y del académico Mahmood Mamdani, el nuevo alcalde llegó a Nueva York a los siete años y obtuvo la ciudadanía estadounidense en 2018. Antes de llegar al cargo, representó un distrito de Queens en la Asamblea estatal desde 2020.
Su plataforma política incluye medidas para reducir el alto costo de vida en la ciudad: jardines de infantes y autobuses gratuitos, congelación de alquileres para un millón de hogares y un programa piloto de tiendas de comestibles municipales. Mamdani prometió usar su mandato para “transformar e imaginar de nuevo” la ciudad.
El nuevo alcalde hereda una urbe en recuperación tras la pandemia del COVID-19, con cifras de criminalidad reducidas y el turismo en alza, pero con persistentes preocupaciones por el costo de la vivienda. También deberá afrontar los servicios básicos de la ciudad y tensiones políticas con el presidente Donald Trump, quien durante la campaña amenazó con retirar fondos federales si Mamdani resultaba electo, aunque posteriormente lo invitó a la Casa Blanca en un gesto de cordialidad.
Durante la investidura, varios oradores criticaron las políticas migratorias de la administración Trump y expresaron su esperanza de que el nuevo gobierno local respalde a las comunidades afectadas. Mamdani, sin embargo, también enfrenta la desconfianza de algunos sectores de la comunidad judía por sus críticas al gobierno de Israel.
Con este nombramiento, Nueva York inicia una nueva etapa bajo un liderazgo que promete combinar audacia con un profundo enfoque en la justicia social.




