Tras permanecer 15 meses bajo custodia, el reguetonero Ángel Javier Avilés Monzón, conocido artísticamente como “Yovngchimi”, fue sentenciado este jueves a un año y ocho meses de prisión federal. La condena fue emitida por la jueza María Antongiorgi Jordán durante una audiencia celebrada en el Tribunal Federal en Hato Rey.
El artista fue representado por el abogado Saam Zangeneh, mientras que la Fiscalía federal estuvo a cargo de la fiscal Laura Díaz. Además de la pena de cárcel, la jueza ordenó que Avilés Monzón cumpla tres años de libertad supervisada una vez salga de prisión.
La sentencia llegó luego de que ambas partes —la defensa y la Fiscalía federal— recomendaran una pena de 18 meses, como parte de un acuerdo negociado en febrero pasado. En ese acuerdo, Avilés Monzón se declaró culpable de uno de los tres cargos que enfrentaba: posesión de un arma de fuego modificada ilegalmente para disparar de forma automática.
Según el expediente federal, el 25 de agosto de 2024 el acusado envió mensajes por WhatsApp a un individuo para que revisara un arma que se le trababa, incluso indicando que había disparado todas las balas excepto la última. Días después, intercambió más mensajes con la misma persona, quien le envió fotos del armazón de una pistola Glock. La Fiscalía señaló que el artista respondió que podían convertirla en semiautomática y venderla a otra persona.
Durante la vista, la jueza comentó que el nivel de ofensa aumentaba por ser usuario de drogas mientras poseía armas de fuego. No obstante, la defensa objetó esa interpretación, señalando que Avilés Monzón había participado en múltiples pruebas de dopaje entre 2022 y octubre de 2024, y solo una vez dio positivo a marihuana, en 2023.
El abogado argumentó que cualquier supuesto uso posterior no debía influir en la sentencia, ya que los hechos bajo acusación databan de agosto de 2024, cuando el artista ya registraba resultados negativos en sus pruebas. La jueza aceptó la objeción y ordenó enmendar el informe presentencia, eliminando el incremento en el nivel de ofensa.
Con esta decisión, el cantante urbano permanecerá bajo custodia federal mientras cumple su sentencia y posteriormente será supervisado por tres años tras su excarcelación.




