La familia de Nina Miranda enfrenta con tristeza su partida, pero sus seres queridos la recuerdan como una mujer dedicada a su familia y al evangelio. La reverenda Wanda Rolón solía describirla como “la mujer más preciosa de su vida”.
El jueves, Rolón compartió en sus redes sociales un mensaje lleno de emoción tras el sepelio de su madre, acompañado de fotografías del acto fúnebre. “Hoy dimos el último adiós a la mujer más preciosa de mi vida, quien me cuidó, protegió y tuve el privilegio de ganarla para el Señor. Mi bella madre, ‘mother’. Gracias a todos los que han orado por nuestra familia. Nos consuela saber que nos volveremos a ver y ya nunca nos separaremos. Gracias amado Señor por tu fortaleza”, expresó la líder religiosa.
Nina Miranda falleció a los 85 años, dejando un legado que se extiende hasta sus tataranietos. Según Rolón, su madre fue quien le inculcó valores de sensibilidad, respeto y amor por el trabajo, principios que guiaron su propio ministerio y vida personal.




