El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS, en inglés) podría quedarse sin efectivo en menos de un año si el Congreso no levanta un límite de préstamos vigente desde 1990, advirtió el director general de correos, David Steiner. En entrevista con The Associated Press, señaló que sin esa acción legislativa la agencia podría quedar sin fondos para pagar a empleados y suplidores hacia febrero de 2027, poniendo en riesgo la continuidad del servicio.
“¿Cuánto tiempo van a trabajar los empleados y a presentarse los proveedores si no les pagamos?”, cuestionó Steiner, quien rendirá testimonio ante el Congreso a finales de este mes para discutir las dificultades financieras y las regulaciones que considera demasiado restrictivas.
El USPS, una agencia independiente que se autofinancia principalmente por el franqueo y otros servicios, debe cumplir con obligaciones de servicio público, como entregar correo seis días a la semana a todo el país, sin recibir subsidios federales. “Si la gente quiere entregas en todas partes, todos los días, lo haremos. Pero, ¿quién va a pagarlo?”, planteó.
Steiner, quien asumió la dirección del USPS en julio pasado tras haber trabajado en el sector privado, destacó que ampliar el límite de endeudamiento sería una solución inmediata para maniobrar mientras se buscan cambios estructurales. También propuso extender la llamada entrega de “última milla” a más entidades privadas, con el fin de aumentar los ingresos.
En el año fiscal 2025, las pérdidas netas alcanzaron los $9,000 millones, a pesar de un aumento de 1.2% en los ingresos operativos, impulsado por el servicio de envío Ground Advantage. El año anterior, las pérdidas habían sido de $9,500 millones. Entre las reformas que Steiner considera esenciales está permitir al Servicio Postal ajustar los precios del franqueo de forma más flexible. Calculó que elevar el sello de primera clase de 78 a 95 centavos sería suficiente para estabilizar las finanzas, aunque el organismo regulador postal no permite ese ajuste.
El director también pidió revisar las obligaciones del USPS en materia de pensiones y beneficios de salud para jubilados, así como permitir inversiones en instrumentos distintos a las letras del Tesoro. Aunque en 2022 el Congreso aprobó la Ley de Reforma del Servicio Postal, eliminando el requisito de prefinanciar beneficios de salud, otras restricciones permanecen intactas.
El volumen de correspondencia se ha desplomado de unos $220,000 millones de envíos anuales a $110,000 millones, reflejo del cambio de hábitos hacia medios digitales. “Si FedEx o UPS perdieran $86,000 millones de ingresos, no tendrían ingresos”, dijo Steiner, al subrayar el impacto de la reducción.
El ejecutivo criticó además que, en lugar de apoyo, el Congreso y los reguladores han impuesto mandatos costosos. “Nos tiraron al agua fría y, en vez de lanzarnos un salvavidas, nos lanzan un ancla”, expresó.
El grupo de defensa Keep Us Posted alertó el mes pasado que el USPS se dirige a un posible rescate con fondos públicos debido a sus problemas de liquidez y exhortó al Congreso a establecer límites a los aumentos de tarifas y vincularlos al desempeño del servicio. Steiner reconoció que no comprendía la magnitud de la crisis cuando asumió el cargo, pero aseguró que busca soluciones sostenibles para garantizar la operación del servicio postal más antiguo del país.




