La industria de los uniformes escolares en Puerto Rico está atravesando una crisis significativa debido a la disminución de la población estudiantil y el cierre de fábricas. Para el año académico 2026-2027, se espera que haya aproximadamente 221,800 alumnos en escuelas públicas, una cifra que refleja el declive que ha sufrido la educación en la isla. Según Evo Giovannoni, propietario de La Ideal, "antes había más tiendas de uniformes escolares" y este cambio ha afectado a muchos negocios en el sector.
Desde las décadas de 1970 y 1980, con el aumento de la población, se abrieron más escuelas. Sin embargo, desde 1995, la población estudiantil ha ido en disminución, lo que ha llevado a una reducción drástica en la demanda de uniformes escolares. Giovannoni señala que “eso se debe, ya sea porque se mudan a Estados Unidos o porque las familias se han reducido mucho en cantidad. Es una realidad que no podemos negar”.
Además, los talleres de confección también han sufrido un golpe severo. La eliminación de la sección 936 del Código de Rentas Internas de Puerto Rico provocó un vacío en la industria textil, afectando tanto a la producción local como a la de Estados Unidos. "Hay muchos talleres que han dejado de funcionar", indica Giovannoni, quien ahora se ve obligado a enviar la producción de ciertas prendas a lugares como la República Dominicana.
Bajo este contexto, los comerciantes se enfrentan a una serie de retos, incluyendo altos impuestos sobre la materia prima. Giovannoni plantea la pregunta: "¿Por qué tenemos que pagar impuestos sobre la materia prima?" Esto se convierte en un obstáculo que dificulta la competitividad de los negocios locales en comparación con otros países, como la República Dominicana, donde las fábricas pueden operar sin esos costos adicionales.
La situación es crítica, ya que, aunque La Ideal genera aproximadamente 25 empleos directos en temporada regular, se ve obligado a contratar solo 15 trabajadores adicionales en el pico de la temporada, que va de julio a agosto. Esto refleja la fragilidad del sector laboral vinculado a la industria de uniformes escolares.
Los desafíos no solo son económicos. Recientemente, el Departamento de Educación ha sido señalado por su crisis de impago a proveedores, lo que podría afectar aún más a las tiendas de uniformes que dependen de esos contratos. De acuerdo con reportes de El Vocero, la falta de pago ha llevado a que algunos proveedores se manifiesten, exigiendo que se resuelva la deuda antes del inicio del año escolar. Esto pone en riesgo la continuidad de servicios esenciales para los estudiantes.
En resumen, la industria de uniformes escolares en Puerto Rico enfrenta una serie de desafíos interconectados que la ponen en una posición precaria. Con una población estudiantil en declive y una infraestructura industrial que se desmorona, el futuro de las tiendas de uniformes es incierto, y muchos se preguntan cómo podrán sobrevivir en un entorno tan adverso.
Fuentes: El Vocero, radioisla.tv, Metro Puerto Rico
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