Prácticamente uno de cada tres cuerpos de agua o subcuencas en Puerto Rico enfrenta niveles de contaminación que representan un riesgo para bañistas, pescadores, la vida silvestre y el suministro de agua potable. Así lo revela el análisis bianual preparado por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), cuyo propósito es desarrollar los planes correctivos necesarios.
El estudio califica la situación como un problema “endémico”, señalando que la contaminación afecta tanto las zonas costeras como los ríos y embalses del país. Estos resultados subrayan la necesidad de fortalecer las medidas de monitoreo y manejo ambiental, así como de reforzar la infraestructura para el tratamiento de aguas residuales y la prevención de vertidos ilegales.
El DRNA indicó que continuará evaluando las fuentes principales de contaminación y desarrollará estrategias para reducir su impacto en la salud pública y los ecosistemas acuáticos.




