Washington — Una de las armas utilizadas por los dos adolescentes que el lunes mataron a tres personas en la mayor mezquita de San Diego tenía grabado un mensaje de odio, informó la cadena CNN citando a fuentes de la investigación.
Este hallazgo podría ser determinante en las pesquisas que adelantan las autoridades locales y federales, que investigan el ataque como un posible delito de odio.
La madre de uno de los atacantes, quienes se quitaron la vida tras el asalto, alertó a la policía después de notar la desaparición de su hijo, su vehículo y tres armas que estaban guardadas en la casa familiar.
Aunque la policía no ha confirmado si se trataba del mismo sospechoso, los investigadores revelaron que uno de los agresores dejó una carta suicida con comentarios sobre la supuesta superioridad racial.
Una fiel del Centro Islámico de San Diego declaró al medio digital Axios que la comunidad temía un atentado, pues había recibido varias amenazas de carácter violento en los últimos meses.
Durante el tiroteo, los maestros y tutores de la escuela adscrita a la mezquita, que atiende a niños de entre 5 y 9 años, los resguardaron dentro de las aulas antes de que fueran escoltados a salvo por la policía.
El ataque dejó un saldo de cinco muertos, entre ellos los dos tiradores, y ha provocado conmoción y dolor en toda la comunidad del condado de San Diego.




