La turista canadiense Piper James, de 23 años, cuyo cuerpo fue hallado el 19 de enero en una playa de Australia, murió por ahogamiento luego de ser atacada por un dingo en K’gari, según informó el tribunal forense de Queensland.
James fue encontrada sin vida y con múltiples heridas en la antigua Isla Fraser, en la costa de Queensland. La joven acampaba en un área popular entre mochileros, y su cuerpo fue descubierto cerca del agua, rodeado por varios dingos, una especie de perro salvaje nativo de la región. El informe oficial se entregó este viernes al forense encargado de la investigación, de acuerdo con The Guardian.
Un portavoz del tribunal indicó que James murió ahogada a consecuencia de las lesiones sufridas en un ataque de dingo o relacionadas con el mismo. Las autoridades mantienen abierta la investigación y no han ofrecido más detalles.
Según la policía local, Piper acampaba cerca del naufragio del barco Maheno, en la playa Seventy Five Mile. Ese día, salió a nadar alrededor de las 5:00 a.m. Menos de una hora más tarde, dos hombres que transitaban en auto por la zona vieron entre 10 y 12 dingos cerca de un objeto en la orilla y alertaron a las autoridades.
El inspector Paul Algie, del distrito de Wide Bay, describió la escena como “horrible y extremadamente traumática” para los testigos. Confirmó que el cuerpo presentaba múltiples heridas y marcas compatibles con mordeduras de dingo, así como posibles lesiones defensivas. En aquel momento, Algie dijo que aún era pronto para determinar si la joven murió por ahogamiento o por el ataque.
Piper James había llegado a Australia en noviembre y viajaba con una amiga. Antes de visitar K’gari, recorrieron lugares como Bondi Beach, Manly, Cairns y las Islas Whitsundays. Desde diciembre de 2025, trabajaba en un albergue para mochileros en la isla y acampaba cerca de Woralie Road. Su amiga recibió apoyo psicológico tras el incidente.
Luego de la tragedia, el Servicio de Parques y Vida Silvestre de Queensland reforzó el patrullaje en K’gari. El inspector Algie recordó que la isla es un entorno natural y pidió a los visitantes mantener distancia de los dingos. “Son culturalmente importantes para los pueblos de las Primeras Naciones y para los residentes locales, pero siguen siendo animales salvajes y deben ser tratados como tales”, advirtió.
La ministra interina de Medio Ambiente y Turismo de Queensland, Deb Frecklington, calificó la muerte como “una tragedia devastadora” y sostuvo que su departamento trabaja junto a la Policía de Queensland en la investigación.
Por su parte, las autoridades canadienses confirmaron que ofrecen asistencia consular a la familia de Piper James y expresaron sus condolencias. La policía australiana pidió a testigos, incluyendo personas que pudieran tener grabaciones de cámaras de vehículos, que se comuniquen con las autoridades.




