El presidente Donald Trump admitió haber llamado ‘loco’ al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una conversación telefónica cargada de improperios. Trump justificó sus palabras al mencionar que la lucha de Israel contra Hezbolá en Líbano estaba obstaculizando las conversaciones de paz con Irán. Sin embargo, al ser entrevistado, insistió en que mantiene una relación sólida con Netanyahu gracias a su liderazgo en ‘tiempos de guerra’.
Netanyahu, en respuesta, reconoció que a veces tienen diferencias tácticas pero comparten objetivos comunes, reafirmando una relación respetuosa. Ambos países, Israel y Líbano, han acordado renovar un frágil alto al fuego con apoyo estadounidense, creando zonas de seguridad libre de presencia de Hezbolá en Líbano.
Mientras tanto, las tensiones con Irán persisten. Trump no estableció un plazo para resolver el conflicto con Irán, aunque sugirió que el Estrecho de Ormuz podría seguir bloqueado hasta el 7 de septiembre. La cámara de representantes de los Estados Unidos votó a favor de limitar el poder de Trump para tomar acciones militares contra Irán.
En cuanto al conflicto en Líbano, nuevos ataques ensombrecen la posibilidad de alcanzar un alto el fuego duradero entre Israel y Hezbolá. Un ataque israelí impactó a un automóvil al sur de Beirut, mientras que Hezbolá continúa realizando ataques contra el norte de Israel. La situación en la región sigue siendo crítica, con miles de muertos y desplazados.




