El presidente de Estados Unidos reiteró este miércoles que su Gobierno retirará los fondos federales a las ciudades que mantengan políticas para no perseguir y proteger a las comunidades migrantes. Afirmó que estas jurisdicciones dejarán de recibir dinero gubernamental a partir del 1 de febrero.
El anuncio lo realizó en su red Truth Social, donde insistió en que las ciudades que su Administración denomina “santuario” solo “traen crimen y violencia”.
Durante su primer año de mandato, el Gobierno Trump ha intentado en varias ocasiones sancionar a las ciudades —en su mayoría con gobiernos demócratas— que restringen la cooperación entre la policía local y los agentes de migración. Sin embargo, estos esfuerzos han enfrentado obstáculos jurídicos, incluyendo demandas y sentencias preliminares que bloquean su implementación.
Hasta el momento, los tribunales federales han limitado la capacidad del Ejecutivo para condicionar o retirar fondos previamente aprobados por el Congreso con el propósito de presionar a las llamadas ciudades santuario.
En abril, Trump firmó un decreto que busca judicializar a las jurisdicciones que no colaboran con los agentes federales y ordenó al Departamento de Justicia (DOJ) y al de Seguridad Nacional (DHS) elaborar una lista de localidades que, según el Gobierno, “obstruyen el ejercicio de la ley federal de inmigración”.
Esa lista, publicada por el DOJ, incluye a 11 estados —entre ellos California, Oregón, Illinois, Minesota y Nueva York— y a 18 ciudades como San Francisco, Boston, Chicago, Nueva Orleans y Denver.
Las autoridades locales y organizaciones que defienden las políticas catalogadas como “santuario” sostienen que estas fortalecen la relación entre las fuerzas de seguridad y las comunidades migrantes, alentando a las personas a denunciar delitos o colaborar con las autoridades sin temor a ser deportadas.
Según la legislación estadounidense, residir en el país sin autorización o estatus legal constituye una falta civil, no un delito penal.




