Washington – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este sábado retirar la presencia de agentes federales en las manifestaciones de Minneapolis (Minnesota) y en otras ciudades gobernadas por demócratas. No obstante, aseguró que los agentes continuarán defendiendo las instalaciones pertenecientes al Gobierno federal.
La decisión llega tras la indignación nacional causada por la muerte de dos manifestantes, Renée Good y Alex Pretti, quienes fueron abatidos por agentes federales durante las protestas contra las redadas migratorias en Minneapolis.
“He instruido a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que bajo ninguna circunstancia participaremos en las protestas o disturbios de diversas ciudades demócratas mal administradas, a menos que nos soliciten ayuda”, anunció el mandatario a través de la red social Truth.
Trump agregó que las autoridades estatales y locales serán las responsables de mantener la seguridad y el orden durante las movilizaciones. Sin embargo, advirtió que los agentes federales protegerán “con gran firmeza todos los edificios federales que estén siendo atacados por estos lunáticos, agitadores e insurrectos pagados”.
En un tono contundente, el presidente declaró: “No se permitirá escupir en la cara a nuestros oficiales, ni golpear los faros de nuestros vehículos, ni lanzar piedras o ladrillos a nuestros Guerreros Patriotas. De ser así, esas personas sufrirán consecuencias iguales o mayores”.
El Gobierno de Trump implementó en diciembre la operación ‘Metro Surge’, destinada a detener a migrantes indocumentados en Minnesota. Las redadas fueron ampliamente rechazadas por las autoridades locales y por miles de manifestantes que han exigido el retiro de los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) del estado.
Ante la tensión creciente, Trump relevó el mando operativo y envió a su zar fronterizo, Tom Homan, con el objetivo de lograr una “desescalada”, aunque reiteró que las redadas continuarán.




