El presidente Donald Trump intentó convencer al público estadounidense de que no tiene motivos para preocuparse por la situación económica del país, durante un discurso transmitido en vivo desde la Casa Blanca. Aseguró que cualquier dificultad económica actual está siendo corregida.
Las encuestas recientes muestran que la mayoría de los adultos en Estados Unidos está frustrada con su gestión económica y con las deportaciones masivas de inmigrantes impulsadas por su administración. A menos de un año de las elecciones de medio término, Trump afirmó que lograría más apoyo si los votantes conocieran mejor los resultados de su gobierno. “Hace once meses heredé un desastre, y lo estoy arreglando”, afirmó.
El mensaje del presidente llega en un momento clave, mientras intenta recuperar una popularidad que ha ido cayendo. La inflación ha aumentado tras la aplicación de nuevos aranceles, y la contratación se ha debilitado. Durante su discurso, Trump, flanqueado por árboles de Navidad y un retrato de George Washington en el Salón de Recepciones Diplomáticas, atribuyó los problemas actuales de inflación a su antecesor, Joe Biden.
Trump sostuvo que, pese a las críticas, la economía sigue una trayectoria ascendente. Mostró gráficos para respaldar su argumento y destacó que el mercado bursátil ha subido, los precios de la gasolina han bajado y las tecnológicas realizan fuertes inversiones en inteligencia artificial. Sin embargo, los datos oficiales reflejan un panorama mixto: la inflación anual se sitúa en 3%, frente al 2.3% de abril, mientras la tasa de desempleo aumentó de 4% en enero a 4.6%.
El enfriamiento del mercado laboral preocupa a economistas y ciudadanos por igual. Las ganancias mensuales de empleo promedian apenas 17,000 desde que el mandatario anunció aranceles en abril, medidas que luego modificó meses después.
Como parte de su mensaje, Trump anunció un “bono especial” de $1,776 para los 1.4 millones de miembros de las Fuerzas Armadas, una cifra simbólica que alude al año de la declaración de independencia de Estados Unidos.
Con las elecciones de medio término de 2026 en el horizonte, el presidente y su partido buscarán demostrar que su estrategia económica sigue siendo la correcta y que el país, según afirmó, “va por buen camino”.




