Puerto Rico entra a la nueva temporada ciclónica en condiciones mucho más favorables que hace nueve años, cuando el huracán María devastó la isla. Las autoridades destacan avances en infraestructura crítica, mejores protocolos de emergencia y mayor coordinación entre agencias locales y federales. Sin embargo, la preparación enfrenta una incertidumbre significativa: un reciente informe presentado al presidente Donald Trump recomienda limitar el alcance de la asistencia federal que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) provee a gobiernos estatales y municipales tras desastres naturales.
El documento, divulgado hace menos de un mes, plantea cambios que podrían afectar la rapidez y cantidad de ayuda recibida tras un evento atmosférico de gran magnitud. Expertos locales advierten que, aunque Puerto Rico ha fortalecido su respuesta ante emergencias, una reducción en el apoyo de FEMA podría comprometer los esfuerzos de recuperación en caso de un nuevo impacto ciclónico. Mientras tanto, las agencias de seguridad y manejo de emergencias aseguran estar listas para actuar y reiteran el llamado a la ciudadanía a mantener sus planes familiares al día y reforzar sus hogares antes de que llegue el próximo gran sistema.




