Una serie de tiroteos en Chicago ha dejado al menos siete muertos y 38 heridos desde el viernes por la tarde, en un fin de semana marcado por la violencia. Los incidentes comenzaron alrededor de las 17:00 horas del viernes y se intensificaron a lo largo del fin de semana, lo que ha llevado a la policía de la ciudad a emitir alertas y reforzar la seguridad en las áreas más afectadas.
Entre las víctimas se encuentra un joven de 21 años que recibió un disparo en el pecho el domingo, así como un adolescente de 18 años que sufrió una herida similar el sábado por la noche. Además, un hombre de 50 años fue otra de las personas fatales, lo que ha generado una creciente preocupación entre los residentes de Chicago. La violencia ha golpeado particularmente al South Side, una de las áreas más afectadas por este tipo de incidentes.
La oleada de tiroteos también ha llamado la atención del expresidente Donald Trump, quien utilizó su plataforma Truth Social para expresar su indignación. En su mensaje, Trump cuestionó al gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, diciendo: “¿Por qué el gobernador Pritzker no me llama para pedir ayuda? Podría proporcionar la asistencia necesaria”. Esta declaración refleja su postura sobre la necesidad de intervención militar en situaciones de crisis como la que enfrenta Chicago.
La violencia en la ciudad ha dejado a muchos en estado de shock. Un residente, visiblemente afectado, comentó: “Lo que debería haber sido una noche de celebración y reflexión comunitaria con motivo del Juneteenth quedó destrozada por un horrible acto de violencia”. Además, las autoridades locales han enfatizado que “la violencia no tiene cabida en nuestra ciudad, y los responsables rendirán cuentas”.
La situación en Chicago no es única, ya que otras ciudades como Filadelfia y Cincinnati también han reportado incidentes de violencia similares durante el fin de semana. En Cincinnati, al menos dos personas murieron y cinco resultaron heridas en un tiroteo masivo, lo que refleja una tendencia alarmante en varias áreas urbanas del país, donde la violencia armada está en aumento.
A medida que Chicago lidia con esta ola de violencia, la presión sobre las autoridades locales para que implementen medidas efectivas de control y prevención del crimen se intensifica. La comunidad espera respuestas y acciones concretas para abordar esta crisis, que ha dejado una huella profunda en la vida de sus ciudadanos.
Fuentes: ctpost.com, Primera Hora, univision.com
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