Los recientes terremotos en Venezuela han dejado a la comunidad venezolana en Puerto Rico en un estado de angustia y expectativa. Con magnitudes de 7.2 y 7.5, estos sismos fueron calificados como los peores en más de un siglo, causando la muerte de al menos 164 personas y dejando 971 heridos. La devastación incluye daños estructurales a edificios y la interrupción de servicios esenciales, como la electricidad, lo que complica aún más la situación en el país.

Suyín Huertas y Mary Carmen Díaz, representantes de Casa Venezuela Puerto Rico, compartieron el impacto emocional que viven los venezolanos en la isla. "Casi no hemos dormido", afirmó Díaz, quien añadió que la incertidumbre sobre el estado de sus familiares en Venezuela es abrumadora. "Un familiar nos escribió a las 3:01 de la madrugada. Por lo menos contestó", relató, enfatizando la desesperación que sienten mientras esperan más información.

La situación en Venezuela tras los sismos

Los sismos han provocado que muchas personas se sientan en un estado de pánico. Sylvia Casado, de la Asociación de Venezolanos, destacó que la falta de comunicación es un gran obstáculo. "Como en Venezuela todo es tan incierto… no hay mucha comunicación y no hay luz en muchos sectores", explicó. Esto ha dificultado las labores de rescate, que se ven complicadas por la confusión y la falta de recursos.


La angustia también se siente en los hogares de Puerto Rico. Huertas relató que su hija estuvo "con los nervios de punta" durante la noche de los temblores. "Estábamos cambiando de canales, tratamos con señales de Colombia a ver qué decían", comentó, reflejando la desesperación por obtener noticias. En medio de este caos, algunos venezolanos tratan de mantenerse informados, aunque la situación sea extremadamente difícil y dolorosa.

Los relatos sobre la búsqueda de sobrevivientes también son desgarradores. La comunidad ha escuchado sobre la necesidad de herramientas como picos y palas para ayudar en las labores de rescate. "Ahora viene ese proceso de búsqueda… piden que hagan silencio a ver si se escucha a alguien", indicó Huertas, resaltando la gravedad de la situación.

Los efectos de estos terremotos han alcanzado incluso áreas tan lejanas como la Amazonía brasileña, a más de 1,000 millas de la capital venezolana. La preocupación por la seguridad y el bienestar de los seres queridos en Venezuela continúa afectando a quienes residen en Puerto Rico. La incertidumbre y el miedo persisten mientras esperan que la situación mejore y que se reciba más información sobre aquellos que aman.

El impacto de estos sismos no solo se siente en Venezuela, sino también en la diáspora venezolana, que continúa unida en la esperanza de que sus allegados estén a salvo y de que la recuperación sea posible.
Fuente: El Nuevo Día
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