El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) ha rechazado todas las solicitudes de reconsideración a la tarifa base que había establecido en una resolución pasada. Esta decisión, emitida el 15 de abril, abre la puerta a las partes interesadas para que presenten sus apelaciones ante el Tribunal de Apelaciones en un plazo de 30 días. Entre los actores que podrían recurrir están la Asociación de Energía Solar y Almacenamiento y Solar United Neighbors, que han expresado su preocupación por los aumentos en las tarifas eléctricas y sus impactos en el bolsillo de los puertorriqueños.
Edison Avilés Deliz, presidente del NEPR, ha subrayado la apremiante necesidad de inversiones en el sistema eléctrico, destacando que "el sistema eléctrico de Puerto Rico requiere inversiones urgentes y sostenidas en todos sus componentes, incluyendo la generación, la transmisión y la distribución para revertir el daño de décadas de abandono". Esta situación ha llevado a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) a operar con un presupuesto reducido, que ha disminuido de $345 millones a un promedio de $267 millones, lo que representa un recorte cercano al 17% para el año fiscal 2027-2028.
LUMA Energy, que gestiona la distribución y transmisión de la electricidad, ha señalado que, pese a recibir un aumento en el presupuesto entre $165 millones y $188 millones respecto al año pasado, el NEPR ha aprobado solo $951 millones para su operación, cifra que representa cerca de la mitad de los $1,900 millones que solicitaron. Según LUMA, "algo tenemos que hacer para atender esta situación de este recorte drástico que hizo el NEPR en el presupuesto para el mantenimiento de las plantas". Esto pone en evidencia la tensión existente entre la necesidad de mantener un servicio eléctrico confiable y la presión económica sobre las entidades reguladoras.
La situación actual plantea grandes desafíos para el futuro de la energía en Puerto Rico. La posibilidad de una revisión judicial por parte de las entidades afectadas podría complicar aún más el panorama. A pesar de los recortes, LUMA ha reportado que los apagones son menos frecuentes, aunque de mayor duración, lo que sugiere que el sistema todavía enfrenta problemas serios de infraestructura. La incertidumbre sobre los próximos pasos por parte del NEPR y su capacidad para asegurar el mantenimiento adecuado de las plantas eléctricas es un tema que preocupa a muchos, incluidos los ciudadanos y las organizaciones involucradas en la discusión sobre el futuro energético de la isla.
Fuentes: pv-magazine-latam.com, El Vocero, bnamericas.com
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