Jerusalén — Walter Bingham tenía 14 años cuando los nazis destruyeron comercios y sinagogas judías en Alemania y Austria durante la Kristallnacht, la “Noche de los cristales rotos”. Hoy, a sus 101 años, es uno de los pocos sobrevivientes del Holocausto que conmemora el 87 aniversario de aquel ataque, en un contexto global de creciente antisemitismo tras la guerra entre Israel y Hamás.
El 9 de noviembre de 1938 marcó un punto de inflexión en la persecución que llevó al asesinato de seis millones de judíos europeos. Aquella noche, los nazis mataron al menos a 91 personas, destruyeron 7,500 comercios e incendiaron más de 1,400 sinagogas, según el memorial del Holocausto Yad Vashem. Unas 30,000 personas fueron arrestadas y muchas deportadas a campos como Dachau y Buchenwald.
Bingham, que más tarde escapó a Inglaterra mediante el programa Kindertransport, recuerda haber visto su sinagoga reducida a cenizas y a bomberos impidiendo la propagación del fuego a otros edificios, sin intentar salvar el templo. Su padre fue deportado al gueto de Varsovia y murió allí, mientras su madre desapareció durante la guerra.
“Vivimos en una época equivalente a 1938, en la que se queman sinagogas y se ataca a la gente por la calle”, advirtió Bingham. Aunque teme la repetición del odio, confía en la educación como herramienta de cambio. “No creo que el antisemitismo desaparezca nunca, pero educar puede prevenirlo”, señaló.
George Shefi, de 94 años, también sobreviviente del Holocausto, coincide. De niño presenció la violencia en Berlín antes de ser evacuado a Inglaterra. Su madre murió en Auschwitz. Desde entonces ha contado su historia a más de 12,000 estudiantes, recordando que las nuevas generaciones no deben asumir culpas, pero sí la responsabilidad de evitar que la historia se repita.
Otro testimonio es el de Paul Alexander, de 87 años, quien fue trasladado a Inglaterra siendo un bebé semanas después del pogromo. “Fue la Kristallnacht la que llevó a los judíos en Inglaterra a rescatar a los niños y familias de Alemania”, dijo. Fue uno de los pocos que logró reunirse con sus padres años después.
El antisemitismo, advierte un estudio de la Universidad de Tel Aviv, ha aumentado drásticamente desde el inicio de la guerra en Gaza. Pese a ello, Bingham insiste en una diferencia crucial: “En los años 30 la mentalidad judía era de disculpa; hoy, gracias a Dios, tenemos al Estado de Israel, un Estado fuerte que no permitirá otro Holocausto”.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Bingham sirvió en el ejército británico como conductor de ambulancias y oficial de inteligencia. Desde 2021 ostenta el récord Guinness como el periodista en activo más longevo del mundo.
Hoy quedan alrededor de 200,000 sobrevivientes del Holocausto. Los testigos que aún viven consideran esencial mantener viva la memoria. “Además de educar, debemos luchar —literalmente— contra el antisemitismo”, dijo Bingham. “Si lo vemos, debemos responder”.




