Washington — El Senado de Estados Unidos aprobó por amplia mayoría un proyecto de ley bipartidista que busca hacer más accesible y asequible la vivienda en el país, en respuesta a la creciente escasez habitacional. La medida, avalada por 89 votos a favor y 10 en contra, reducirá regulaciones, controlará la participación de grandes inversionistas corporativos y permitirá usar más fondos federales para construir viviendas asequibles y de alquiler.
La senadora demócrata Elizabeth Warren, de Massachusetts, trabajó junto con el republicano Tim Scott, presidente del Comité Bancario del Senado, para lograr el consenso. “Tenemos escasez de viviendas en todo Estados Unidos. Necesitamos más viviendas de todo tipo”, sostuvo Warren, quien subrayó que la iniciativa ayudará a bajar los precios. Scott, por su parte, calificó el proyecto como una oportunidad para aprobar una legislación “consecuente” en favor de los compradores de vivienda.
Aunque la ley cuenta con respaldo de ambos partidos, su futuro aún es incierto. El proyecto volverá a la Cámara de Representantes, que deberá decidir si adopta la versión del Senado o inicia un proceso de conferencia que podría extenderse varios meses. Además, no está claro si el presidente Donald Trump firmará la legislación, ya que condicionó su apoyo a la aprobación de una medida separada sobre verificación de ciudadanía para votantes y restricciones al voto por correo.
La propuesta da más poder a los gobiernos locales en materia de vivienda, permite mayor inversión bancaria en proyectos asequibles y elimina límites de financiamiento privado en urbanizaciones públicas. También simplifica normas medioambientales para facilitar la construcción y promueve el uso de casas modulares sin requisitos estructurales excesivos.
Un punto controvertido del proyecto es la prohibición a los grandes inversores institucionales —aquellos con 350 o más viviendas unifamiliares— de adquirir nuevas propiedades de ese tipo, aunque podrán conservar las que ya poseen y arrendarlas con ciertos límites temporales.
El mercado de vivienda estadounidense se encuentra en su nivel más débil en tres décadas, afectado por altos tipos hipotecarios y una oferta limitada. Las ventas de vivienda usada se mantienen en torno a 4 millones anuales, lejos de los 5.2 millones históricos. Mientras tanto, los precios del alquiler siguen 15.2% por encima de los niveles de 2020, según Realtor.com, lo que ha incrementado la presión política para actuar antes de las elecciones de noviembre.




