Washington — El Senado de Estados Unidos aprobó en la madrugada del jueves un plan presupuestario que financiaría al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza, pese a las objeciones del Partido Demócrata. La votación, de 50 a 48, es parte de un esfuerzo por reabrir el Departamento de Seguridad Nacional, cerrado desde mediados de febrero.
El cierre ocurrió luego de los reclamos demócratas de reformar las agencias tras los tiroteos mortales de dos manifestantes a manos de agentes federales. Los republicanos impulsaron esta medida a través del proceso de reconciliación presupuestaria, una táctica que evita el filibusterismo y requiere solo mayoría simple. Este mismo mecanismo fue usado el año anterior para aprobar un paquete fiscal y de gastos impulsado por el presidente Donald Trump.
“Tenemos por delante un proceso de varios pasos, pero al final los republicanos habrán contribuido a garantizar la seguridad de las fronteras y a impedir que los demócratas desfinancien estas agencias”, declaró el líder de la mayoría en el Senado, John Thune.
Durante la sesión nocturna, los demócratas presentaron enmiendas para reducir costos en salud y contrastar con el énfasis republicano en la aplicación de leyes migratorias. “En lugar de inyectar cientos de miles de millones de dólares en el ICE y la Patrulla Fronteriza, deberían trabajar con nosotros para reducir gastos médicos”, dijo el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer.
El plan destina 70,000 millones de dólares para ambas agencias durante tres años, hasta el final del mandato de Trump. Thune y otros republicanos esperan que la legislación llegue al escritorio del presidente junto con el resto del presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional.
No obstante, el proceso podría complicarse, ya que algunos republicanos presionan para incluir otras prioridades, como fondos para agricultores o la ley SAVE America Act, que busca requerir prueba de ciudadanía para votar. El senador John Kennedy retrasó brevemente la votación al exigir que se incorporaran esos proyectos, aunque luego retiró sus objeciones.
Los demócratas sostienen que cualquier medida de financiamiento debe incluir reformas en ICE y la Patrulla Fronteriza, como la identificación visible de los agentes y un mayor uso de órdenes judiciales. Las tensiones se agravan desde que, en enero, dos manifestantes —Renee Good y Alex Pretti— murieron tras ser baleados por agentes federales en Minneapolis.
A pesar de los intentos previos, los esfuerzos bipartidistas para actualizar las políticas migratorias fracasaron, y la financiación del Departamento de Seguridad Nacional venció sin acuerdo. Mientras tanto, Trump ha recurrido a órdenes ejecutivas para pagar salarios en algunas dependencias, aunque el futuro de esos pagos sigue incierto.
En la Cámara de Representantes, el presidente Mike Johnson ha expresado que sus legisladores no aprobarán ninguna medida que excluya la financiación de ICE y la Patrulla Fronteriza. Thune, por su parte, advirtió que otras divisiones del departamento podrían quedarse sin fondos antes de concluir el largo proceso legislativo. “Veremos qué pueden hacer con él”, dijo. “Y si no pueden, pasaremos al siguiente plan”.




