Berlín – El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, denunció que Rusia ha respondido con misiles Kinzhal y drones Shahed a los esfuerzos internacionales por alcanzar la paz, luego de una nueva ofensiva que tuvo como principal objetivo Kiev y dejó al menos una persona muerta, 20 heridos y severos daños en la infraestructura energética y de calefacción.
“¿Cuál es la respuesta de Rusia a las propuestas de Estados Unidos y del mundo para poner fin a la guerra? Los representantes rusos mantienen largas conversaciones, pero los Kinzhal y los Shahed hablan por ellos. Esta es la verdadera actitud de Putin y su círculo íntimo”, expresó Zelensky en su cuenta de X.
El mandatario afirmó que el Kremlin no busca terminar el conflicto y que solo persigue intensificar el sufrimiento del pueblo ucraniano y aumentar la presión sobre otros países. “Esto significa que la presión en respuesta sigue siendo insuficiente”, agregó.
Zelensky insistió en que la comunidad internacional debe aplicar medidas más contundentes: “Si Rusia convierte incluso la Navidad y el Año Nuevo en una época de casas destruidas, apartamentos incendiados y centrales eléctricas en ruinas, esta actividad enfermiza solo podrá responderse con acciones firmes”.
El presidente ucraniano recalcó la urgencia de suministros suficientes y oportunos para la defensa aérea. “No debe haber demoras en la protección de vidas. Agradezco a todos los líderes y países que están colaborando en este sentido”, manifestó.
El alcalde de Kiev, Vitali Klichko, informó que una mujer murió y al menos 19 personas resultaron heridas, mientras se reportaron incendios y explosiones en otras regiones. Los ataques, que también afectaron infraestructuras eléctricas, fueron ejecutados con drones y misiles, incluidos los ultrasónicos Kinzhal, según medios ucranianos.
La administración de Kiev precisó que más de 2,600 edificios de apartamentos quedaron sin calefacción, con temperaturas cercanas a los cero grados, y que alrededor de 320,000 hogares están sin servicio térmico.
Zelensky añadió que solo desde anoche Rusia lanzó cerca de 500 drones, en su mayoría Shahed, y 40 misiles, incluidos Kinzhal, con el objetivo principal de alcanzar instalaciones energéticas e infraestructura civil en la capital.
En respuesta al incremento de los ataques, Polonia cerró dos aeropuertos en el noreste del país y desplegó aviones militares para monitorear su espacio aéreo.
Estos acontecimientos ocurren en medio de la expectativa por el nuevo encuentro anunciado entre Trump y Zelensky, considerado clave para las negociaciones de paz. Sin embargo, el plan de 20 puntos presentado por el mandatario ucraniano durante la noche de Navidad fue rechazado por Moscú.




