Funcionarios rusos informaron el jueves que un ataque ucraniano con dron provocó la muerte de 24 personas y dejó al menos 50 heridas durante las celebraciones de Año Nuevo en una localidad ocupada por Rusia en la región ucraniana de Kherson. El dirigente regional designado por Moscú, Vladimir Saldo, explicó en Telegram que tres drones impactaron contra una cafetería y un hotel en la ciudad costera de Jorly, y uno de ellos transportaba una mezcla incendiaria que causó un incendio.
Las autoridades ucranianas no emitieron comentarios y la agencia The Associated Press no pudo verificar la información de manera independiente. El ataque fue condenado por varios funcionarios rusos. Valentina Matviyenko, presidenta del Consejo de la Federación —la Cámara Alta del Parlamento ruso—, afirmó que el incidente “reforzaba” la determinación de Rusia de alcanzar sus objetivos en Ucrania.
El suceso se produjo poco después de que Moscú denunciara que Ucrania había intentado atacar con un dron una residencia oficial del presidente Vladimir Putin. Kiev calificó esa acusación como una “mentira”. El Ministerio de Defensa ruso difundió un video en el que mostraba un dron derribado y a un hombre con vestimenta militar explicando el supuesto intento de ataque, aunque las imágenes y los detalles no pudieron verificarse de forma independiente.
Desde Kiev, las autoridades ucranianas aseguraron que las acusaciones buscan torpedear las negociaciones de paz que se desarrollan en las últimas semanas. En su mensaje de Año Nuevo, el presidente Volodymyr Zelensky aseguró que un acuerdo de paz está “listo en un 90%”, pero advirtió que el 10% restante —referido a temas territoriales— definirá “el destino de la paz y de Europa”.
Mientras tanto, el enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, informó que, junto al secretario de Estado Marco Rubio y a Jared Kushner, mantuvo una llamada “productiva” con asesores de seguridad de Reino Unido, Francia, Alemania y Ucrania para analizar los próximos pasos del proceso de paz europeo. Según Witkoff, el objetivo es “fortalecer las garantías de seguridad y crear mecanismos eficaces de desconflicción para poner fin a la guerra”. El negociador ucraniano Rustem Umerov confirmó que el sábado habrá un nuevo encuentro con representantes europeos y que Zelensky conversará próximamente con varios líderes del continente.
En paralelo, Rusia lanzó otro ataque con drones sobre la región de Odesa, dirigido contra infraestructuras civiles. El jefe regional, Oleh Kiper, reportó daños en un edificio residencial y en un apartamento de un rascacielos, sin víctimas. La fuerza aérea ucraniana indicó que se interceptaron 176 de los 205 drones lanzados durante la noche, aunque 24 impactaron en distintas zonas del país.




