Moscú — El Kremlin afirmó este jueves que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán “no es su guerra” y que su prioridad será proteger los intereses nacionales de Rusia, aun cuando esa postura pueda parecer cínica.
“El conflicto en curso no es nuestra guerra. Hemos dicho desde el principio que cualquier guerra puede conducir a la desestabilización de la región”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, durante una conferencia de prensa en Moscú.
Según el funcionario, Rusia no tiene la capacidad de detener las hostilidades. “¿Somos capaces de detener esta guerra? No, no lo somos. Solo quienes la iniciaron pueden hacerlo, y eso es lo que deberían hacer”, sostuvo.
El Kremlin, añadió Peskov, se centrará en minimizar el impacto económico de las tensiones globales. “Debemos hacer lo que nos conviene. Debemos ahora reducir al mínimo el impacto en nuestra economía de las convulsiones globales que ya están ocurriendo”, precisó.
En medio de esta postura, el ministro de Energía ruso, Serguéi Tsivilev, anunció durante una visita a la residencia del embajador iraní en Moscú que Rusia continuará su cooperación económica con Irán pese a las dificultades. “Las áreas de cooperación no se detendrán, independientemente de los desafíos que surjan. Continuaremos nuestro trabajo con Irán”, expresó. El ministro afirmó además que ambos países firmaron un nuevo acuerdo intergubernamental con un calendario de trabajo que pretenden mantener a pesar de la crisis.
En una entrevista con el canal ruso Vesti, Peskov señaló que Rusia valora los esfuerzos de mediación de Estados Unidos en el conflicto de Ucrania, aunque reconoció que Washington “se encuentra actualmente ocupado con otros asuntos”. Aseguró también que el Kremlin “mantendrá la paciencia” y “observará cómo se desarrolla la situación”.
La diplomacia rusa, por su parte, ha insistido previamente en el fin de los enfrentamientos en Irán y sostuvo conversaciones con varias potencias del golfo Pérsico, reprochando a estos países no haber condenado los ataques iniciales realizados por Estados Unidos e Israel contra la nación persa.




