Un reciente incidente en un rascacielos de Nueva York ha puesto de manifiesto los retos de convertir oficinas en viviendas, un proceso que ha cobrado impulso en la ciudad debido a la creciente crisis habitacional. La antigua sede de Pfizer, un edificio que ha sido objeto de conversión a apartamentos, sufrió la deformación de dos columnas de acero, lo que obligó a la evacuación del lugar y paralizó uno de los proyectos residenciales más ambiciosos de Manhattan.

La deformación ocurrió en el piso 21 de esta estructura, que data de la década de 1960. Este incidente fue reportado el pasado martes, lo que llevó a un despliegue masivo de servicios de emergencia y a la intervención del Departamento de Edificios de Nueva York. Ahmed Tigani, comisionado de esta entidad, indicó que «hemos estado monitoreando el edificio durante muchas horas y no hemos visto ningún movimiento» tras estabilizar la situación, permitiendo finalmente el levantamiento de algunas órdenes de evacuación.

Desafíos de la conversión de rascacielos

Convertir oficinas en apartamentos en una ciudad como Nueva York es una tarea compleja. Según Ben Schafer, profesor de la Universidad Johns Hopkins, la situación en el rascacielos de Pfizer «no pone en duda nuestro conocimiento sobre cómo hacer algo así», aunque sí demuestra las complicaciones inherentes a los edificios antiguos. Schafer agrega que los procedimientos requeridos para tales adaptaciones son «sumamente complicados» y pueden implicar «intervenciones quirúrgicas» en estructuras que han estado en pie durante más de 60 años.

A pesar de este revés, la ciudad de Nueva York busca continuar con la adaptación de espacios. Desde el año pasado, se han reportado 44 proyectos de reutilización adaptativa en la ciudad, los cuales están destinados a aliviar la crisis de vivienda que ha empeorado desde la pandemia de COVID-19. Se espera que para principios de 2025, varios de estos proyectos estén completados, buscando crear aproximadamente 1,600 apartamentos en edificaciones como la antigua sede de Pfizer.
Impacto de la crisis de vivienda

Este incidente pone de relieve la urgencia de encontrar soluciones habitacionales en entornos urbanos densamente poblados. Nathan Berman, un experto en bienes raíces de la Universidad de Fordham, señala que «cosas como esta pueden ocurrir» y que, aunque no son comunes, reflejan los desafíos de construir en localidades como Manhattan, donde la demanda de vivienda es alta y el espacio es limitado. El Instituto de Bienes Raíces también ha advertido que la crisis de vivienda es parte de la «realidad de atender esta situación crítica».

Los expertos coinciden en que derribar edificios antiguos es un «desperdicio terrible» y que la sostenibilidad es un factor clave a considerar. La conversión de rascacielos en viviendas no solo busca aumentar la oferta habitacional, sino también reducir las emisiones de carbono que provienen de estos edificios, responsables del 40% de las emisiones relacionadas en la ciudad.

La combinación de estos desafíos estructurales y la necesidad de adaptarse rápidamente a las demandas habitacionales continúan siendo un tema candente en Nueva York, donde la conversión de espacios de oficinas en residencias podría ser una solución prometedora si se manejan adecuadamente los riesgos estructurales y las complejidades del proceso.

Finalmente, como dijo un portavoz de Metro, «en ciudades donde el espacio geográfico es limitado, veremos más diseños de reutilización adaptativa en el futuro».
Fuentes: Telemundo PR, vox.com, halifax.citynews.ca
Mantente al día con más noticias en Radar Boricua.



