La situación del racionamiento de agua en Puerto Rico ha tomado un giro inesperado tras la renuncia de Héctor Del Río Jiménez, presidente de la Junta de Gobierno de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). Del Río presentó su dimisión el miércoles, argumentando que la reciente decisión de implementar un plan de racionamiento no fue discutida con la Junta, lo que considera una falta grave de comunicación y consulta. Según Del Río, "la reciente determinación de anunciar e implantar un plan de racionamiento sin que un asunto de tal magnitud fuera previamente consultado o discutido con la Junta de Gobierno me llevó a concluir que no podía continuar ejerciendo responsablemente las funciones inherentes a mi cargo".
La gobernadora Jenniffer González ha estado al frente de la crisis, anunciando el racionamiento para los abonados del embalse Carraízo en Trujillo Alto debido a bajos niveles de agua. En una reunión reciente, González enfatizó la importancia de la comunicación y la necesidad de que la Junta de la AAA se autoconvoque con mayor regularidad, especialmente en situaciones de emergencia. "La Junta de Gobierno de la AAA se reúne, por ley, una vez al mes. ¿Ustedes no creen que si estamos en una situación de emergencia eso no es para que ellos se autoconvoquen con alguna más regularidad?", cuestionó la gobernadora, reflejando su frustración con el manejo actual de la crisis.
La decisión de racionar el agua se anunció para comenzar el viernes, 4 de agosto, ante la drástica disminución de los niveles en el embalse, que se encontraba a pocos metros de quedar inoperante. Mientras tanto, la situación ha planteado serias dudas sobre la gestión de la AAA y la efectividad de sus líderes. El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, también ha criticado la falta de comunicación desde la AAA, lo que ha llevado a un clima de incertidumbre entre los ciudadanos.
Del Río, quien había estado en su puesto desde diciembre de 2017, expresó que su renuncia se debió a razones estrictamente profesionales y personales. Aunque la gobernadora agradeció su trabajo, también dejó claro que el director ejecutivo de la AAA debía asumir la responsabilidad de la crisis actual. En sus propias palabras, "Eso lo debe contestar el director ejecutivo de la AAA, pero yo informé esto públicamente semanalmente…". Las tensiones entre la gobernadora y la dirección de la AAA se han intensificado, planteando interrogantes sobre el futuro de la gestión del agua en la isla y la confianza del público en las instituciones.
Con la crisis de agua en aumento y una dirección en la AAA que enfrenta críticas, la situación requiere atención urgente para evitar un mayor deterioro en el suministro de agua en Puerto Rico.
Fuentes: El Vocero, Metro Puerto Rico, Primera Hora
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