El juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años, será quien presida el proceso judicial contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, acusados de narcoterrorismo y tráfico de cocaína. Flores aparece por primera vez en la acusación, señalada por su presunta participación en la coordinación de la red de narcotráfico.
Hellerstein fue nombrado en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton como juez del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), considerado uno de los tribunales más influyentes de Estados Unidos por su jurisdicción sobre Manhattan y Wall Street, además de su experiencia en casos de terrorismo, fraude financiero y crimen organizado. Desde 2011 mantiene estatus de juez senior, lo que le permite continuar activo con una carga menor de casos.
Nacido en Nueva York el 28 de diciembre de 1933, Hellerstein se graduó de Columbia University. Sirvió en el Cuerpo de Abogados del Ejército de Estados Unidos entre 1957 y 1960 y trabajó casi cuatro décadas en la firma Stroock & Stroock & Lavan LLP, donde se especializó en disputas comerciales.
El magistrado ha llevado casos emblemáticos, como los litigios por daños relacionados con los ataques del 11 de septiembre de 2001 y procesos contra ejecutivos financieros de alto perfil. También estuvo a cargo de expedientes vinculados a exfuncionarios venezolanos, entre ellos Hugo “El Pollo” Carvajal, acusado en la misma causa en la que figura Maduro.
Hellerstein asumió el caso en 2014 y ya lo dirigía cuando se presentó la acusación original contra Maduro en marzo de 2020. Esta familiaridad con las pruebas y los argumentos del Ministerio Público refuerza su papel en la nueva acusación, oficialmente radicada el pasado sábado. Se espera que en la audiencia de este lunes en Manhattan el juez lea los cargos y defina los primeros pasos del proceso.
La acusación actual reafirma los señalamientos contra Maduro por conspiración de narcoterrorismo, tráfico e importación de cocaína, posesión de ametralladoras y uso de artefactos destructivos. Flores es ahora parte del expediente como presunta coordinadora de la logística de la red. Además, se mencionan otros imputados fuera del territorio estadounidense, entre ellos Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del mandatario; Diosdado Cabello Rondón, ministro del Interior, Justicia y Paz; Ramón Rodríguez Chacín, exministro y exgobernador; y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, identificado como líder del Tren de Aragua.
En un fallo de mayo de 2025, el juez Hellerstein enfatizó que, aunque el Tren de Aragua esté vinculado al narcotráfico, ello constituye un delito criminal y no una invasión, subrayando la importancia de garantizar un juicio justo. Washington sostiene que varios de los implicados forman parte del llamado Cartel de los Soles, una presunta red de narcotráfico vinculada a altos niveles del poder venezolano.
El caso, considerado uno de los procesos más significativos en el sistema judicial estadounidense vinculados a Venezuela, continuará bajo la supervisión directa del juez Hellerstein en Nueva York.




