Las protestas durante la graduación del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) fueron un claro reflejo del descontento de la comunidad universitaria hacia la administración actual. El evento, realizado el pasado jueves, se convirtió en un escenario de abucheos y reclamos dirigidos hacia el rector interino, Miguel Muñoz Muñoz, quien fue recibido con gritos de ‘Fondos para la UPR, no para Politank’ y ‘Fuera la intervención partidista en la UPR’. Esto sucedió en un ambiente donde un total de 1,715 estudiantes celebraban su graduación, pero la alegría fue opacada por la tensión palpable entre los graduandos y la administración universitaria.
El Consejo General de Estudiantes de Mayagüez, encabezado por Zayira Jordán Conde, fue fundamental en la organización de esta protesta. Jordán Conde expresó que "respondimos luchando, porque la UPR no se gobierna con presiones políticas y, cuando pensaron que nos íbamos a cansar, ustedes le demostraron que el amor por nuestra Universidad es mucho más fuerte que el intento de silenciar a una generación despierta y con un fuego que no se calma". Esta declaración resuena con el sentimiento generalizado entre los estudiantes, quienes se han sentido afectados por decisiones administrativas que consideran perjudiciales.
La ceremonia de graduación, que debía ser un momento de celebración, se convirtió en un espacio para manifestar el descontento acumulado a lo largo del año académico, marcado por luchas estudiantiles. Las protestas en el RUM no son un fenómeno aislado; reflejan un clima de resistencia que ha ganado fuerza en varias universidades de la isla, donde los estudiantes exigen mayor transparencia y participación en la toma de decisiones.
De acuerdo con El Vocero, los graduandos dieron la espalda al rector en varias ocasiones, lo que simboliza una clara desaprobación hacia su liderazgo. Este acto de desafío se ha convertido en una tendencia en ceremonias de graduación en diversas instituciones, donde los estudiantes están alzando la voz para exigir cambios significativos y una mejor gestión de los recursos universitarios.
La situación en el RUM subraya la creciente fractura entre la administración y los estudiantes, quienes sienten que su futuro académico y profesional está en juego debido a políticas que consideran desfavorables. Las protestas han servido como un recordatorio de que la comunidad universitaria está dispuesta a luchar por sus derechos y por una educación de calidad, en un contexto donde las preocupaciones sobre la financiación y el manejo político de la UPR son cada vez más urgentes.
Fuentes: El Vocero, diariodemallorca.es, upr.edu
Mantente al día con más noticias en Radar Boricua.



