Un nicaragüense identificado como Víctor Manuel Díaz, de 36 años, fue hallado muerto el 14 de enero en una habitación del Campamento East Montana, en El Paso, Texas. Según una llamada al 9-1-1 divulgada por The Associated Press, un funcionario del centro notificó que Díaz había intentado suicidarse. “Estaban haciendo rondas y se lo acaban de encontrar con los pantalones atados al cuello, creo”, dijo Luis González, empleado sanitario del campamento.
Esta sería al menos la tercera muerte registrada en el Camp East Montana desde su apertura el año pasado en Fort Bliss, un complejo instalado en el desierto para alojar hasta 5,000 detenidos. Organizaciones defensoras de inmigrantes han denunciado presuntos abusos, negligencia y violencia en el lugar, mientras una de las muertes previas fue clasificada como homicidio.
El abogado de la familia de Díaz, Randall Kallinen, cuestionó el reporte de suicidio. Aseguró que Díaz no mostraba señales de depresión y que, de haber sido deportado, se habría reunido con su madre, hijos y hermanos en Nicaragua. “Incluso si se trata de un suicidio, ¿le ocurrió algo que lo llevó a eso? Todavía tiene que haber una investigación”, afirmó.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no emitió comentarios. En su informe inicial, la agencia señaló que Díaz fue encontrado inconsciente y que murió de un “presunto suicidio”. Sin embargo, los resultados oficiales de la autopsia no han sido publicados.
Díaz había sido detenido el 6 de enero en Minneapolis, Minnesota, durante un operativo migratorio. Según ICE, el hombre cruzó la frontera en 2024, solicitó asilo y fue liberado, pero un juez ordenó su deportación al no presentarse a una audiencia. Su familia en Nicaragua perdió contacto con él tras su detención y recibió una llamada el 15 de enero notificando su muerte, lo que les causó incredulidad, relató Carlos Morales, presidente de la organización Texas Nicaraguan Community.
Una congresista demócrata de El Paso y varios grupos han pedido el cierre del campamento tras registrarse otras muertes. El 3 de enero, el cubano Geraldo Lunas Campos murió en un incidente que el forense dictaminó como homicidio. Testigos afirmaron que fue sometido violentamente por guardias. Otro caso previo corresponde a Francisco Gaspar-Andres, guatemalteco de 48 años, quien falleció en diciembre por un presunto fallo hepático y renal.
A diferencia de esos casos, el cuerpo de Díaz no fue enviado al forense local, sino que la autopsia fue realizada por un patólogo militar en Fort Bliss. La familia espera los resultados. Un informe del Departamento de Bomberos de El Paso señala que, al llegar los paramédicos, Díaz yacía sin pulso en una cama del hospital del centro.
En Puerto Rico, la Línea PAS (1-800-981-0023 o 988/TDD 1-888-672-7623) ofrece apoyo gratuito las 24 horas para quienes necesiten asistencia emocional o consejería en crisis.




