El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama (2009-2017), y su esposa, Michelle Obama, expresaron este domingo que la muerte de un ciudadano en Mineápolis a manos de un agente federal de inmigración “debería ser una llamada de atención para todos los estadounidenses, sin importar su afiliación política”. En su mensaje, ambos reprocharon a la Administración de Donald Trump por “escalar la situación” en vez de buscar soluciones.
“Los agentes federales de seguridad y de inmigración tienen un trabajo difícil. Pero los estadounidenses esperan que cumplan sus deberes de forma legal y responsable, y que colaboren con las autoridades estatales y locales para garantizar la seguridad pública”, destacaron los Obama en el comunicado que difundieron en redes sociales.
La pareja también subrayó que en Minnesota ocurre “todo lo contrario”, al señalar la actuación de agentes “enmascarados” del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), quienes, según denunciaron, “actúan con impunidad y emplean tácticas que parecen diseñadas para intimidar, acosar, provocar y poner en peligro a los residentes de una importante ciudad estadounidense”.
Los Obama recordaron que estas tácticas han derivado en “tiroteos fatales de dos ciudadanos estadounidenses”. Uno de esos casos ocurrió el 7 de enero, cuando agentes del ICE mataron a tiros a Renee Good, de 37 años, durante un operativo en Mineápolis. Otro incidente reciente fue la muerte de Alex Pretti, de la misma edad, abatido por un agente de la Patrulla Fronteriza.
En su pronunciamiento, la pareja demócrata argumentó que “en lugar de imponer disciplina y rendición de cuentas sobre los agentes desplegados, el presidente y los funcionarios de la administración parecen ansiosos por escalar la situación”. También criticaron que las explicaciones públicas sobre los tiroteos “no están basadas en ninguna investigación seria” y contradicen evidencia en video.
Finalmente, hicieron un llamado a la ciudadanía a respaldar las manifestaciones pacíficas: “Cada estadounidense debería inspirarse en la ola de protestas en Mineápolis y otras partes del país. Son un recordatorio de que depende de nosotros denunciar la injusticia, proteger nuestras libertades y exigir responsabilidades a nuestro gobierno”.




