Alexandria, Virginia – Los abogados de dos de los principales adversarios del presidente Donald Trump, acusados por el Departamento de Justicia, solicitarán este jueves a un juez federal que desestime los casos en su contra. Argumentan que el fiscal que presentó los cargos, Lindsey Halligan, fue designado de forma ilegal.
La impugnación al nombramiento de Halligan como fiscal federal interina del Distrito Este de Virginia forma parte de los esfuerzos del exdirector del FBI James Comey y de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, por lograr que se descarten las acusaciones antes de que inicie el juicio.
Durante la audiencia se discutirán las reglas constitucionales y estatutarias que regulan los nombramientos de fiscales federales, quienes actúan como principales representantes del Departamento de Justicia en cada distrito. Generalmente, estos fiscales son propuestos por el presidente y confirmados por el Senado, aunque el fiscal general puede nombrar un sustituto interino por un periodo de hasta 120 días. Según los abogados defensores, una vez concluido ese lapso, la ley establece que la designación debe ser determinada por los jueces del distrito correspondiente.
El caso se complica por los cambios ocurridos tras la renuncia, en septiembre, del entonces fiscal interino Erik Siebert, quien dimitió bajo presiones de la administración Trump para presentar cargos contra Comey y James. Posteriormente, la fiscal general Pam Bondi, atendiendo peticiones públicas del presidente, nombró a Halligan en su lugar.
Siebert había sido designado en enero y, tras expirar su mandato de 120 días, los jueces del distrito acordaron mantenerlo en el cargo. Sin embargo, el Departamento de Justicia, en lugar de confirmar esa decisión, optó por otra designación interina, lo que, según la defensa, violó el procedimiento legal establecido.
Los fiscales del caso sostienen que la ley no prohíbe los nombramientos interinos consecutivos y que, incluso si el de Halligan fuera inválido, ello no justificaría la desestimación de los cargos.
Comey enfrenta acusaciones por declaración falsa y obstrucción al Congreso, mientras que James fue acusada de fraude hipotecario. Ambos se han declarado inocentes y aseguran que se trata de procesos motivados por animadversión personal del presidente Trump, por lo que piden que se anulen los procesos judiciales.
Esta historia fue traducida del inglés al español mediante una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




