Toledo, Ohio — El vicepresidente JD Vance responsabilizó a la “extrema izquierda” por la agitación que rodea la campaña de deportación impulsada por la Casa Blanca. Durante un discurso en su estado natal, antes de viajar a Minnesota, Vance sostuvo que los problemas de seguridad se aliviarían si los demócratas progresistas dejaran de oponerse a la aplicación de las leyes migratorias.
“Si quieren reducir el caos en Minneapolis, dejen de luchar contra la aplicación de las leyes de inmigración y acepten que tenemos que tener una frontera en este país”, expresó el vicepresidente.
Vance tiene previsto reunirse con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, ciudad que ha vivido intensas protestas tras la muerte de Renee Good, una madre de tres hijos, durante un operativo del ICE a principios de mes. Ha defendido públicamente al agente involucrado, asegurando que la tragedia fue “de su propia cosecha”.
El vicepresidente también celebró la detención de varios manifestantes que interrumpieron un servicio religioso el domingo en Minnesota, y afirmó que espera que se presenten más cargos. Los manifestantes coreaban “ICE fuera” y “Justicia para Renee Good”.
“Están asustando a niños pequeños que están allí para adorar a Dios un domingo por la mañana”, dijo Vance. “Esas personas van a ser enviadas a prisión mientras tengamos el poder de hacerlo”. Añadió que el derecho a la protesta no debe imponerse sobre el derecho al culto religioso.
Además, su comparecencia sirvió para reforzar el mensaje económico de la administración Trump, tras la participación del presidente Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos. Vance apoyó a candidatos republicanos de cara a las elecciones de medio término, como el aspirante a gobernador Vivek Ramaswamy y el senador federal Jon Husted.
El vicepresidente reconoció que uno de los mayores desafíos del gobierno ha sido convencer a los votantes de que la economía atraviesa un buen momento. Aunque las cifras muestran crecimiento, las encuestas reflejan que la mayoría de los estadounidenses desconfía del manejo económico y de la política exterior de Trump.
Vance pidió paciencia y aseguró que los problemas actuales provienen de la gestión del expresidente demócrata Joe Biden. “No se da la vuelta al Titanic de la noche a la mañana”, afirmó. “Lleva tiempo arreglar lo que está roto”.




