El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, expresó este martes que considera que Irán busca alcanzar un acuerdo y que se han logrado “avances” en las negociaciones dirigidas a poner fin al conflicto.
“Lo que creo es que los iraníes quieren llegar a un acuerdo; creo que reconocen que un arma nuclear es una línea roja para Estados Unidos y que ya lo han interiorizado, pero no lo sabremos hasta que se firme el acuerdo”, dijo durante la rueda de prensa semanal de la Casa Blanca, donde sustituyó a la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, quien se encuentra de baja por maternidad.
Vance recordó que en abril viajó a Pakistán para participar en conversaciones con representantes iraníes, las cuales concluyeron sin consenso. Desde entonces, indicó, se han generado “muchos borradores” del posible pacto, aunque aseguró que se han producido avances.
El vicepresidente explicó que la propuesta de Estados Unidos es “muy simple”: que Teherán renuncie al desarrollo de un arma nuclear. Advirtió que, de no hacerlo, se podría desatar una carrera armamentista en la región entre países interesados en obtener ese tipo de armamento.
Vance también confirmó que el “plan B” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, si no se alcanza el acuerdo, sería reanudar la ofensiva militar contra la República Islámica. “Como padre de tres niños pequeños, no quiero que ellos hereden un mundo donde otros 20 regímenes —la mitad de ellos muy peligrosos y simpatizantes de terroristas— tengan armas nucleares”, afirmó.
Por su parte, el presidente Donald Trump dio este martes a Irán un ultimátum para cerrar un acuerdo nuclear en cuestión de días. “Digo dos o tres días. Tal vez el viernes, sábado, domingo. Algo quizás a principios de la próxima semana. Un período de tiempo limitado”, detalló a la prensa.
Trump reveló que Estados Unidos había planificado lanzar un ataque contra Irán esa misma jornada, pero decidió posponerlo tras recibir peticiones de varios aliados del golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudí y Catar, para que se diera espacio a las gestiones diplomáticas. Explicó además que el lunes estuvo “a una hora” de ordenar la reanudación de la ofensiva, lo que habría puesto fin al alto el fuego que se mantiene desde abril pasado.




