HONG KONG – La cifra de fallecidos por el devastador incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po, aumentó a 55 mientras los bomberos continuaban combatiendo las llamas, en lo que ya se considera uno de los peores desastres en la historia moderna de la ciudad.
Las autoridades informaron que 51 cuerpos fueron hallados en el lugar y otros cuatro fallecieron tras ser trasladados al hospital. Más de 70 personas resultaron heridas, entre ellas un bombero, y unas 900 fueron evacuadas a refugios temporales. De acuerdo con el líder de Hong Kong, John Lee, las autoridades habían perdido contacto con 279 personas y los operativos de rescate seguían activos.
El fuego, que comenzó la tarde del miércoles en el andamio exterior de una torre de 32 pisos, se extendió rápidamente por siete de los ocho edificios del complejo, ayudado por el viento y la estructura de bambú utilizada en las renovaciones. Las llamas generaron una densa humareda que cubrió buena parte del área.
Entre los afectados, el residente Lawrence Lee relató que su esposa quedó atrapada en su apartamento. “Le dije que escapara, pero el pasillo estaba lleno de humo y tuvo que regresar”, contó desde un refugio. Otros sobrevivientes, como Winter y Sandy Chung, describieron cómo las chispas caían a su alrededor mientras lograban salir.
La policía arrestó a tres hombres —dos directores y un consultor de ingeniería de una firma de construcción— bajo sospecha de homicidio involuntario. Eileen Chung, superintendente superior de policía, indicó que la empresa habría incurrido en grave negligencia. Los agentes registraron la oficina de Prestige Construction & Engineering Company, encargada de las renovaciones, y confiscaron documentos como evidencia.
Las investigaciones apuntan a que materiales en las paredes exteriores no cumplían con los estándares de resistencia al fuego, lo que provocó una propagación inusualmente rápida. Además, se halló espuma de poliestireno inflamable cerca de los ascensores. El secretario de Seguridad, Chris Tang, anunció que se examinarán todos los materiales empleados.
El gobierno estima que el complejo, con cerca de 2,000 apartamentos y unos 4,800 residentes, en su mayoría personas mayores, estaba en proceso de remodelación desde hace meses. John Lee ordenó inspecciones inmediatas a todos los edificios en renovación para verificar el cumplimiento de las normas de seguridad.
El líder chino, Xi Jinping, expresó condolencias por la muerte del bombero y solidaridad con las familias de las víctimas. Este incendio es el más mortífero en la ciudad desde 1996, cuando 41 personas murieron en un siniestro en un edificio comercial de Kowloon.
Las autoridades estiman que las labores para extinguir por completo el fuego podrían prolongarse hasta la noche, mientras los vecinos permanecen desplazados en refugios y continúan las búsquedas.




