Washington — El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), principal agencia de control migratorio de Estados Unidos, planea invertir $100 millones en 2026 para llevar a cabo una campaña masiva de reclutamiento. Según reveló el diario The Washington Post, la iniciativa buscará atraer a personas con afinidad por el derecho a portar armas y con intereses en el ámbito militar.
El programa, descrito internamente como una estrategia de “reclutamiento en tiempos de guerra”, pretende inundar las redes sociales con anuncios y utilizar a figuras influyentes del espectro conservador y antiinmigración. Además, incluirá campañas publicitarias geolocalizadas, de acuerdo con un documento interno de unas 30 páginas consultado por el periódico.
La agencia enfocará su publicidad en públicos que hayan asistido a eventos de la UFC o carreras de NASCAR, escuchado podcasts de corte patriótico o mostrado interés en armas y equipos tácticos. Parte del plan contempla el uso de plataformas como Snapchat y Rumble, populares entre usuarios conservadores, y tecnologías de geolocalización conocidas como “geofencing”, que permiten enviar anuncios a dispositivos que se encuentren en zonas específicas y en momentos determinados.
De esta manera, los anuncios podrían llegar a personas que acudan a ferias de armas, eventos deportivos o que visiten comercios dedicados al equipamiento táctico o bases militares.
En julio, el Congreso de Estados Unidos triplicó el presupuesto de ICE destinado a arrestos y deportaciones, alcanzando los $30,000 millones. El Departamento de Seguridad Nacional, al que pertenece la agencia, ha señalado su intención de aumentar la plantilla en 10,000 agentes adicionales, sumándolos a los cerca de 20,000 empleados actuales.
Desde su regreso a la Casa Blanca el pasado enero, el presidente Donald Trump ha intensificado su ofensiva contra la inmigración ilegal. Aunque los datos aún no son definitivos, se estima que cientos de miles de personas han sido deportadas este año y que más de un millón podrían haber optado por un programa de autodeportación promovido por el gobierno federal.




