Washington — Un inmigrante cubano, Geraldo Lunas Campos, falleció el 3 de enero en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en El Paso, Texas, durante un altercado con guardias. Mientras un informe preliminar del médico forense del condado indica que se trató de un homicidio por asfixia, las autoridades federales sostienen que el hombre intentaba suicidarse.
Según la versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Lunas Campos, de 55 años, padre de cuatro hijos y con condenas previas en Nueva York, se resistió violentamente al personal y siguió intentando quitarse la vida antes de perder el conocimiento. Sin embargo, un testigo salvadoreño, Santos Jesús Flores, aseguró a The Associated Press que vio cómo varios guardias lo inmovilizaron mientras estaba esposado hasta que dejó de respirar. “Lo agarraron y lo mataron. Lo último que dijo fue que no podía respirar”, relató.
La autopsia preliminar señala que la muerte fue causada por asfixia debido a compresión del pecho y el cuello, y que sería clasificada como homicidio. El caso ha reavivado críticas sobre las condiciones en los centros de detención de inmigrantes, especialmente en el nuevo Campamento Montana Este, una instalación gestionada por un contratista privado dentro de la base militar de Fort Bliss.
Lunas Campos había sido admitido legalmente en Estados Unidos en 1996 y vivió más de dos décadas en Rochester, Nueva York. Fue detenido en julio pasado tras una operación migratoria vinculada a sus antecedentes penales y trasladado en septiembre al recién inaugurado campamento de Texas.
La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, aseguró que se trata de una investigación activa y que “el ICE se toma en serio la salud y la seguridad de todos los detenidos bajo su custodia”. No obstante, la oficina forense de El Paso mantiene su dictamen de homicidio, lo que podría tener implicaciones penales o civiles sobre los agentes involucrados.
Jeanette Pagan-Lopez, madre de dos de los hijos de Lunas Campos, dijo que exige justicia y la repatriación de su cuerpo. Señaló que se ha comunicado sin éxito con el ICE y el FBI y que busca ayuda económica para cubrir los gastos del funeral. “No era un mal tipo”, expresó. “Sólo quiero justicia, y su cuerpo aquí”.




